Tip…tip…
Hasta ahora, el único que la ha buscado a la base, sin padrinos –por más que podría tener uno el gobernador de Campeche- es Arturo Yáñez.
En redes sociales, en visitas personales, en encuentros cotidianos les expresa su intención como nadie más recurre a la base, es bien visto por ésta.
Si hubiera consulta desde abajo, verá que es el único del que la militancia priista tiene noticias.
Los demás se atienen a su padrino: bien a Osorio Chong, a Ismael, a Herrera Caldera o a Lety.
Dicen, chéquelo si quiere pero la fuente es buena: que el ahora alcalde de Nombre de Dios, Juan Solís Ríos, debe cuando menos 15 mil pesos de predial y un buen cacho de agua que no ha pagado.
Quizá ahora lo haga, aunque sea con cargo al erario.
Repito: la fuente es buena pero está sujeta en su derecho de comprobarlo.
Que el gobierno no se meterá en la elección de los dirigentes de los profes de telesecundarias.
Y sin embargo, se mueve…
Lo que es, es –dicen en mi tierra- y vaya forma de promover a José Ramón Enríquez por su nombramiento como líder de los alcaldes de México.
Los desplegados en este matutino, hablan de la capacidad que tienen sus publirrelacionistas para explotar a su favor este nombramiento.
Supongo que detrás estará la mano de Paty Salas, la comunicadora del municipio.
Si como dicen es cierto, la constancia es la base del éxito, algo debe haber cuando los exitosos Octavio Martínez, Juan Cruz Martínez y Abraham Moreno, tienen casa en La Constancia, pintoresco pueblecito de Nombre de Dios.
A través del feisboc, Jaime Herrera “el Calabazo” ratifica su convicción priista y dice que nunca cambiará el Partido que tanto le ha dado.
Suena sincero el canatleco además, cuando promueve a su organización de la vieja guardia, Unidad Revolucionaria.
Cada día le contaban los días a la permanencia del rector Erasmo Návar en la UJED y a
Carlos Matuk en la CNC.
Pero para mí, que ambos se irán hasta el final del periodo para el que –espurio si quiere- pero fueron electos.
No es por deseárselos, pero creo que si no le inyectan entusiasmo y administración al restaurante de Pensiones, El Agave, va a desaparecer.
Cada día es más notoria la carencia de platillos y la reducción de clientes.
Tiene la palabra don Pancho Esparza.














