Tras recientes accidentes fatales, diversos ciudadanos reconocen una severa falta de educación al transitar por las calles locales e instan a conocer los reglamentos vigentes
En ocasiones el chófer se ve obligado a detenerse en un lugar incorrecto porque el usuario lo piden, advirtió el secretario general del sindicato de chóferes
¿Te quedas fuera de la conversación? Mandamos a tu correo el mejor resumen informativo.
La ciudadanía chilena, ante la situación de inseguridad en que vive, el bajo crecimiento económico y la migración irregular, entre otros aspectos, dio el triunfo al candidato José Antonio Kast, postulado por el ultraderechista Partido Republicano, con un amplio margen de votos sobre la candidata de izquierda Jeannette Jara.
Me refiero a continuación al primero de los problemas citados que fue determinante para orientar el sentido de la votación, pues entre la población chilena hay inquietud, temor y descontento ante el aumento de delitos que se cometen, que es mucho menor a los que son perpetrados en México; sin embargo, se agravó en una década, por lo que Chile es considerado hoy como el sexto país del mundo en donde la gente se siente más insegura al caminar sola por su barrio en la noche, según se estableció en el reporte global de seguridad (Gallup) 2025.
Por diez años, en Chile la tasa de delitos era de 3,0% por cada cien mil habitantes, para 2024 ya era de 6,0%, es decir, subió al doble el número de delitos como el homicidio, de ahí que debido a esa alza sustancial la sociedad chilena tenga ese sentimiento de inseguridad.
Los gobiernos de izquierda en ese país y en otras partes de América Latina se han visto lentos y poco eficaces en el combate a la criminalidad, lo que termina por decepcionar y hartar a la población y lo expresa en las urnas; cobra la factura votando en contra de las personas candidatas oficialistas.
Kast, en sus discursos, prometió orden y seguridad. Se ha referido a poner en práctica un gobierno de emergencia que atienda los tres problemas principales de la sociedad chilena, que son a los que me referí líneas más arriba: la criminalidad, la migración irregular y el bajo crecimiento económico.
Hay otros factores que también se deben tomar en cuenta para entender el triunfo de Kast. Uno de ellos es la derrota política del actual gobierno de Gabriel Boric relativa a su proyecto de crear una nueva Constitución, pero la ciudadanía votó en contra del proyecto que le sometieron a su consideración. Ante un golpe de tal magnitud era muy difícil recuperarse políticamente.
Kast no ha negado su simpatía por el dictador chileno Augusto Pinochet, pero en su campaña sí omitió centrar su discurso en temas que son parte de la guerra cultural que se libra en Occidente; por ejemplo, el aborto y el matrimonio igualitario, pues son tópicos que dividen mucho a la población y le hubieran ocasionado pérdida de votos.
Con el triunfo de Kast, sigue creciendo la ola de países que tienen gobiernos de extrema derecha, por lo que, sin duda, se generarán consecuencias geopolíticas en la región latinoamericana; por ejemplo, se fortalecerá el bloque de países conservadores y las alianzas entre países con esa ideología, además cambiarán las agendas de gobierno y las políticas públicas a favor del mercado y habrá “mano dura” en materia de seguridad pública.
Por último, quiero mencionar que con independencia de las ideologías de izquierda o de derecha, la población lo que desea es vivir en paz, con libertad y justicia, y si advierte que los gobiernos no crean las condiciones para satisfacer sus necesidades, me parece que es comprensible y legítimo que den un giro en sus preferencias políticas y castiguen a quienes no han cumplido con sus promesas, así como a las y los candidatos que representan la continuidad política como sucedió en Chile.