Columna invitada / Día Mundial de la Infancia
Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de quien las emite y no de esta casa editorial. Aquí se respeta la libertad de expresiónCuando escuchamos a una niña o a un niño, estamos escuchando una manera propia de ver el mundo; su sentir, sus inquietudes, sus miedos, lo que sale de su imaginación, lo que experimentan, lo que aprenden en clase y al jugar, sus saberes, sus sueños… Una manera de ver el mundo que, en parte, es determinada por la relación con sus familias, amigas y amigos, maestras y maestros, la comunidad y, más que nunca, las tecnologías de la información y la comunicación.
Sin importar su edad, lugar de origen, color de piel, las características socioeconómicas de sus familias y del hogar donde viven, las y los niños tienen los mismos derechos y dignidad humana, entre ellos, a la vida, a vivir en familia, a ser protegidos frente a las violencias, a la alimentación, a la educación, a la salud, a una vivienda, a una crianza positiva y a un trato cariñoso, a jugar y a ser escuchados.
Cada 20 de noviembre celebramos el Día Mundial de la Infancia y la Convención de los Derechos del Niño, que fue aprobada en la misma fecha pero de 1989, como un instrumento internacional que compromete a los Estados Parte a impulsar políticas públicas que hagan efectivos los derechos de las niñas y de los niños.
México ratificó dicha Convención el 21 de septiembre de 1990, a la cual se sumó la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes en 2014 -ley en la que participé para su aprobación siendo diputada federal-, conformando el marco normativo esencial para garantizar, proteger, promover y respetar sus derechos en nuestro país.
A este bloque normativo, se han venido integrando otras reformas constitucionales y legales, como el reconocimiento del derecho a la educación inicial en 2019; la prohibición del matrimonio infantil en 2019; así como la obligación del Estado de atender integralmente a niñas y niños en situación de movilidad humana acompañada y no acompañada, independientemente de su condición migratoria, en 2020.
Asimismo, en 2021, como candidata a la Cámara de Diputados y, luego, en 2024, como candidata al Senado de la República, suscribí el Pacto por la Primera Infancia, documento con varios compromisos en favor de la población de cero a seis años de edad, impulsado por un colectivo de organizaciones de la sociedad civil.
Compromisos que también asumí cuando fui responsable del Sistema DIF Sonora, donde, con apoyo del gobernador Alfonso Durazo, logramos que el programa de Desayunos Escolares llegara a todas las escuelas de educación básica del estado; además de institucionalizar el programa Primeros 1000 Días de Vida, promoviendo la salud materno infantil y la lactancia materna.
En el Senado de la República, una de las acciones más valiosas en favor del derecho a la educación de las niñas y de los niños, fue el aumento del porcentaje de recaudación de los derechos mineros a partir de 2025, recursos públicos que son destinados al financiamiento del programa La Escuela es Nuestra. Además del reconocimiento del derecho constitucional de todas las personas con discapacidad a la rehabilitación y habilitación, prioritariamente a las menores de 18 años de edad.
Igualmente, presenté una iniciativa de reforma a la Ley General de Educación para promover la salud mental en las escuelas públicas Sistema Educativo Nacional, considerando la importancia del bienestar físico y mental para el desarrollo pleno de las nuevas generaciones y de contar con habilidades emocionales para una vida saludable, autónoma y feliz.
Para el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum las infancias son una prioridad, demostrándolo en los 100 compromisos que integran su plan sexenal. Entre los compromisos que ya se están convirtiendo en política pública, se encuentra la continuación del programa Primeros 1000 Días; las becas universales para estudiantes de educación básica; el apoyo económico a hijas e hijos de madres y padres trabajadores; y el Sistema Nacional de Cuidados, que incluyen las medidas para garantizar el derecho de las infancias al cuidado.
Cuando estuve al frente del Sistema DIF Sonora, formé parte del desarrollo de la “Consulta Nacional ¿Me Escuchas? 2022”. Participaron miles de niñas y niños sonorenses y de todo México. La riqueza de esta actividad fue que las niñas y los niños opinaron sobre lo que sienten y esperan de su familia y de la comunidad. Entre sus opiniones plasmadas en dibujos o la respuesta a un cuestionario, recuerdo la que más me gustó: su momento favorito del día es cuando juegan con su papá y mamá.
Posdata. El 20 de noviembre también celebramos el inicio de la Revolución Mexicana, un hecho histórico que nos transformó el presente y el futuro de nuestra Nación en los comienzos del siglo XX. El legado revolucionario permanece y lo estamos haciendo valer en la Cuarta Transformación, luchando contra las injusticias sociales y por los derechos del pueblo.