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Análisissábado, 7 de mayo de 2022

El Brindis del Payador, José Curbelo

Los payadores son presencia universal.

Los payadores cantan opinando.

Templan su guitarra y relatar sus historias, sus sueños y sus emociones

José Hernández en su libro “Martín Fierro” realiza payadas en la pulpería, en donde los cantores tienen intercambios líricos.

Investigadores señalan que la función de toda poesía y la décima espinela, -lo es- debe de propiciar un placer estético y comunicar sentimientos o experiencias.

También muestra la gratitud hacia el trabajador de la construcción, del albañil, que construye casas, y en ocasiones, él carece de ella.

Hace un brindis por el carpintero, rememorando a San José, padre de quién murió en el madero.

Y remata la décima; brindando por las manos que realizan nobles oficios, y hace un brindis más…

José Curbelo.

“Brindo por los labradores, por que de ellos desciendo, los que en un cambio de arriendo dieron sus sueños mejores.

Los que aguantaron rigores y abrían los surcos cantando y que solían decir; cuando la suerte no era derecha, ¡Si se pierde una la cosecha siempre hay que seguir sembrando!”

“Brindo por el albañil; del nivel y la plomada. que ve su dicha soñada, siempre al borde de un pretil.

Que de un abril a otro abril, lo pasa entre construcciones, va revocando ilusiones; paciente estoico, sufrido y a veces no tiene un nido ¡para abrigar a sus pichones!”

“¡Brindo por el carpintero! noble oficio donde cuadre, si uno fue elegido padre del que murió en el madero. Está en llanto primero y en la última partida, está en la mesa tendida y en el milagro mas cierto; ¡de intentar que un árbol muerto siga acunando la vida!”

Un brindis que hasta sin guitarra, hay que hacer a diario.

Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de quien las emite y no de esta casa editorial. Aquí se respeta la libertad de expresión

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