Análisisjueves, 28 de marzo de 2019
La caja de pandora: tributación internacional
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El Fondo Monetario Internacional es un referente mundial sobre la economía, promueve la estabilidad financiera y la cooperación monetaria, tiene 189 países miembros y cuenta con la capacidad de prestarles hasta un billón de dólares. Con el panorama anterior podemos destacar la importancia de sus declaraciones, en esta ocasión quiero retomar el análisis de su presidenta Christine Lagarde, el 25 de marzo del presente año en el discurso de apertura del Instituto Peterson de Economía Internacional.
Pero antes de entrar de lleno a sus palabras, vale la pena puntualizar que una empresa multinacional se forma por una empresa matriz situada en el país de donde es originaria y una serie de filiales que operan en diferentes países del mundo. La empresa matriz controla a las filiales por ser propietaria de la totalidad o una parte importante de su capital. Las tres empresas más valiosas tienen su matriz en Estados Unidos y se dedican a la tecnología de la información, Apple vale 707.48 mil de millones de euros, le sigue Alphabet con 622.23 y Microsoft Corp con 579.25. Por su operación las empresas multinacionales crean grandes volúmenes de empleo, favorecen la transferencia de tecnología a países menos desarrollados y abren mercados, pero no todo son beneficios, pues siempre anteponen su interés al de los países, en términos de ecología, salarios e impuestos.
Cito a Lagarde “La percepción del público de que las grandes empresas multinacionales pagan pocos impuestos ha dado lugar a exhortaciones políticas para que se tomen medidas urgentes. No resulta difícil entender por qué. Permítanme destacar tres razones que hacen que la adopción de un nuevo enfoque sea una tarea urgente” Resumo las tres razones: primero, la facilidad con la que las multinacionales evitan pagar impuestos, junto con la disminución observada en los últimos 30 años de las tasas de impuesto que pagan las empresas. En segundo lugar, las economías avanzadas han sido las que han definido las reglas de tributación internacional de las empresas, sin considerar cómo afectarían a los países de bajo ingreso.
Un análisis del FMI muestra, que los países ajenos a la OCDE dejan de percibir aproximadamente USD 200.000 millones de ingresos al año, o alrededor de 1,3% del PIB, debido a las empresas que trasladan sus beneficios a jurisdicciones de baja tributación. En tercer lugar, surgimiento de modelos de negocio muy rentables, basados en tecnología y altamente digitalizados. Los países con muchos usuarios o consumidores de servicios digitales han descubierto que recaudan pocos ingresos, si acaso, de estas empresas. ¿Por qué? Porque las empresas no tienen allí una presencia física. En nuestro país la problemática es la misma, debemos seguir las acciones de los organismos, pues han propuesto un replanteamiento de fondo de la tributación internacional a través de la Plataforma de Colaboración en materia tributaria, iniciativa en la que participa el FMI, el Banco Mundial, la OCDE y las Naciones Unidas.