Saturan la Central de Abastos con compras de último momento
Amas de casa acuden desde temprano por carnes, frutas y semillas para completar cenas de Nochebuena.
Gustavo Vargas
Desde las primeras horas de este 24 de diciembre, los pasillos del principal centro de abasto de la capital hidalguense comenzaron a llenarse de compradores.
En las pollerías, el trabajo comenzó desde muy temprano, con empleados aplanando pechugas para rellenar y milanesas, además de otros platillos, en medio de filas constantes de clientes.
Aun con estos costos, los compradores señalaron que prefieren adquirir productos frescos directamente en la Central, aunque ello implique mayor tiempo de espera.
Otros locales con alta afluencia son los dedicados a la venta de carnes frías y lácteos, donde el queso y la crema figuran entre los artículos más buscados, así como los negocios de frutas y abarrotes.
A ello se suma la compra de caña, tejocote, guayaba y otras frutas que completan esta receta tradicional.
Esta práctica, indicaron, provoca retrasos en la atención y una mayor acumulación de personas en los pasillos, en un día en el que el tiempo es clave.
Todo ello ocurre mientras los diableros no dejan de pasar con carretillas repletas de cajas, costales y mercancía, sorteando a los compradores que avanzan entre prisas y listas de pendientes.





























