La que se avecina | Parte II de II
Mariana.pefer@gmail.com
La semana pasada comentamos sobre la situación actual de Estados Unidos. Ahora la pregunta es ¿Cómo nos afecta lo que pasa allá?
Las empresas estadounidenses con plantas en México, exportan a su país de origen principalmente, pero como hay menos ventas allá, vienen los paros técnicos aquí. Afectando sectores completos, como el automotriz.
La relación de lo anterior con la inflación es que, al disminuir las ventas, se va frenando el incremento de precios.
Nuestro vecino subió su tasa base .75% y como sucede en estos casos, México subió sus tasas exactamente igual, pero, y tenemos un gran pero, los efectos de ese incremento comenzarán a verse en un año.
Lo anterior genera mayor certidumbre en variables macroeconómicas, por ejemplo, Bank of America, el segundo banco más grande del mundo, anunció en mayo de este año que seguirá invirtiendo en México e invitó a otras instituciones a hacerlo.
Desgraciadamente la estabilidad en las variables macroeconómicas, no se ve reflejada en el bolsillo del consumidor promedio de forma directa.
Que vengan inversionistas no nos libra de resentir la pésima situación económica de nuestro vecino del norte.
A grandes rasgos esta es la situación de ambos países explicada de forma sencilla.
La otra vez me preguntaban algunos lectores qué se puede hacer, lo que sugiero es considerar que las ventas comenzarán a bajar por el ciclo de la economía, ahorrar en la medida de lo posible sin dejar de gastar para mantener activa la economía.
Es decir, precavidos sin caer en pánico y mucho menos caer en estafas que prometen 100% de rendimientos en 3 meses, ni entrar al mundo de las criptmonedas si desconoces cómo funciona, y endeudarte con precaución eligiendo el mejor producto financiero para ti.
Recuerda: “Si fuera fácil, cualquiera lo haría bien.”












