Familia
¿Qué quedará, en mí, dentro de medio siglo, de los deseos, los temores, los enojos, las esperanzas que cruzaban mi vida en las fotografías de este verano? Probablemente, probablemente nada.
Y si queda poco, o si queda nada: ¿Dónde estarán la culpa, la angustia, el desasosiego? ¿Seguirán ahí, siempre conmigo? Eduardo Sacheri 2019 –Lo mucho que te amé- Capítulo 50. P. 287. ALFAGUARA MEX.
A menudo nos hacemos este tipo de cuestionamientos en algún lapso de nuestra vida, claro, dependiendo el momento o las circunstancias que aderecen esos instantes en los que la zozobra y la incertidumbre mina ese territorio interno del ser, de lo que existe muy al fondo de nuestro corazón.
¡Gracias y que Dios les bendiga!
















