La división de Morena
Morena tiene todo el poder, sin embargo, no tiene unidad. A nivel nacional y estatal las fisuras son muchas y las heridas, propias de las puñaladas por la espalda no parecen fáciles de sanar.
Hoy sin la figura del gran Tlatoani en Palacio Nacional muchos notables de Morena evidencian que sus lealtades están más con el ex, que con la actual presidenta Claudia Sheinbaum.
¿Cuándo un secretario de partido había sido más importante que la figura presidencial? Nunca, con la salvedad de que hoy dicho cargo lo ocupa el hijo del ex presidente a quienes mucho ya ven como el próximo sucesor de Sheinbaum.
La respuesta de Attolini no tardó en llegar. En sus redes respondió: ‘No tiene autoridad moral quien ostenta el poder derivado del nepotismo, una de las peores lacras del neoliberalismo”.
Así se llevan en Morena, donde la unidad no es su principal característica y pareciera que tampoco su lealtad a la presidenta Claudia Sheinbaum.

















