Es el único vestigio de un ambicioso proyecto religioso y social iniciado en los años 90, que incluía una megacruz y un centro espiritual, pero no fue terminado por dificultades técnicas y falta de continuidad
El tradicional repique de campanas marcó el inicio de la solemnidad en honor a la Virgen María Refugio de Pecadores, patrona de Acámbaro, celebración que reúne a miles de peregrinos de distintos municipios y estados del país