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Análisisjueves, 9 de abril de 2026

Prospectiva

Desapareciendo a desaparecidos.

Cuánta perversidad...

Oficialmente, a marzo de 2026 México registra 132,534 personas desaparecidas.

Tratando de obtener datos actualizados, en tiempo real y por estados, es posible consultar en los portales de Internet del:

*Registro Nacional de Personas Desaparecidas y no Localizadas de la Comisión nacional de búsqueda.

*También puedes tomar en cuenta la Red Lupa: herramienta de seguimiento ciudadano, que analiza la crisis de desapariciones por entidad federativa.

*Data cívica, que es la plataforma que cruza bases de datos oficiales para ofrecer una visión alternativa sobre los registros.

Para este mes de abril de 2026, la crisis de desapariciones en México está concentrada geográficamente en el centro y occidente del país y tres estados de la nación se consideran los que más cifras acumuladas tienen: Estado de México, Tamaulipas y Jalisco.

1. Existe una cifra negra que se refiere a los delitos, no denunciados, y que en el caso de las desapariciones es muy alta la cifra, sin embargo, en México hay un fenómeno de subregistro selectivo:

-Miedo a la denuncia. Especialmente en municipios, donde es el crimen organizado que controla y las tasas de denuncia caen drásticamente.

-Reclasificación. Muchos casos que debieran ser tratados como desapariciones forzadas se registran como personas no localizadas, con lo cual se diluye de estadística, y, por lo tanto, se retrasa la activación de protocolos.

2. Desaparición como sustituto del homicidio. Generalmente existe una correlación inversa en ciertas regiones entre homicidios, dolosos y desapariciones, que normalmente se clasifican en dos aspectos:

-Invisibilidad del delito, es decir, desaparecer el cuerpo con esto la estructura criminal evita que el evento sume a la estadística de homicidios, y, por lo tanto, reduce la presión política y policial.

-Se establece una especie de termómetro de violencia: bajan los homicidios, pero suben las desapariciones. No hay una mejora en la seguridad, sino un cambio en la táctica de ocultamiento.

3. Geografía del crimen, es decir, los datos muestran patrones especiales claros que coinciden con rutas logísticas.

-Generalmente, coincide los nódulos logísticos relacionados con la densidad poblacional mezclada con el control de rutas de transporte

4. Umbral de localización. El 66% de localización que se menciona en las cifras oficiales, suele ser engañoso.

-La mayoría de las localizaciones ocurren entre las primeras 48 a 72 horas, y en general, son casos no vinculados al crimen.

-Si existe una persona que no es localizada en los 15 primeros días, la probabilidad de estadística de encontrarla con vida es por debajo del 5% en zonas de alta presencia delictiva.

Es probable que los despliegues militares hayan modificado la forma en que el crimen opera haciéndolo más invisible a través de la desaparición, pero esto no ha reducido el volumen de víctimas.

Es verdad que el gobierno reporta avances en delitos de alto impacto, la efectividad de esta coordinación en el caso de las desapariciones sigue siendo el punto más crítico hasta el día de hoy:

La coordinación se basa en cuatro ejes donde la interacción con los estados es fundamental, existe el gabinete de seguridad nacional, el sistema nacional de inteligencia, la Comisión Nacional de Búsqueda y el Registro Nacional de Personas Desaparecidas.

En ciudades, como la Ciudad de México, la coordinación ha permitido desarticular, células criminales y miles de detenciones de alto impacto.

Pero a pesar de la baja en homicidios, los índices de desaparecidos no han mostrado una tendencia descendiente y, por el contrario, en algunos casos han empeorado con datos de enero de 2026.

Los índices dicen que las desapariciones subieron un 16% durante el 2025 sumando 34,554 nuevos reportes en el año. En la Ciudad de México por ejemplo se reportó un aumento de 57% durante el primer trimestre de 2026, comparado con el mismo periodo de 2025.

Es probable que la coordinación en materia de seguridad haya logrado reducir la visibilidad de la violencia, pero no ha logrado frenar la crisis de personas no localizadas que continúa en niveles récord en la nación.

En un ejercicio de carácter prospectivo en el futuro próximo de la actual administración, 2024 al 2030, en materia de desapariciones, ese perfil bajo una tensión constante entre la institucionalización tecnológica y la presión social.

El primero de ellos: se han fortalecido las capacidades de investigación y recolección de datos para realizar labores de inteligencia e investigación criminal.

Segundo con el acceso a información en tiempo real, el sistema centraliza, datos de diversas dependencias federales y estatales para identificar patrones de movilidad y comunicación entre los grupos delictivos.

Tercero. La nueva estructura de inteligencia y ataque al delito está encargada de procesar información técnica para anticipar, riesgos y desarticular, redes de trata o de reclutamiento forzado.

Aunque la tecnología es una herramienta poderosa, expertos y colectivos, señalan dos grandes riesgos

El acceso masivo a información personal, en tiempo real, ha generado debates sobre posibles violaciones a derechos fundamentales, sino existen controles judiciales estrictos

Existe un explicable temor de que el sistema se utilice primordialmente para localizaciones administrativas y dar de baja un reporte, sin que esto signifique que la persona haya regresado con su familia o esté a salvo.

Felices Pascuas de Resurrección.

RESUCITÓ.

NO ES EN VANO NUESTRA FE.

Hasta la próxima en PROSPECTIVA.

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