Análisisjueves, 16 de octubre de 2025
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Los excesos de la naturaleza solían ser atribuidos a la divinidad como castigo a los excesos del ser humano. La ciencia ha evolucionado y hoy ya no se les da ese carácter divino ni punitivo, pero sigue inmutable la afirmación de que ocurren por los excesos del ser humano. La madre naturaleza reacciona ante la contaminación creciente; sus manifestaciones ocurren y las resiente el ser humano en su vida y quehacer cotidianos: frío, calor, viento, lluvia, todo fuera del límite de la fuerza de un ser humano.
Hoy padecemos el exceso de lluvia ocurrido la semana pasada. Se registran pérdidas humanas, materiales y miles de damnificados en distintas latitudes de nuestro país. La ciencia ayudó a mermar el daño, pero fue insuficiente pues, según informan fuentes oficiales, el fenómeno natural no podía preverse ni visualizarse en sus devastadoras consecuencias, debido a su inminencia e inmediatez en que fue creciendo y madurando hasta causar los estragos referidos.
La necesidad ha obligado a la gente a vivir junto a ríos, con el potencial peligro de desbordamiento que ello implica y que, como ya ocurrió, pone en peligro su vida; luego, es necesario y urgente un plan para garantizar las medidas de seguridad en la vivienda y materializar un derecho humano consagrado en el artículo 4 constitucional: Toda persona tiene derecho a disfrutar de vivienda adecuada.
Lamentablemente cada año se registran víctimas causadas por fenómenos naturales, por lo que, desde este espacio de opinión, se convoca a reflexionar y actuar responsablemente con la naturaleza mediante acciones que no cuestan tanto esfuerzo, pero que si hacemos todos, pueden impactar de manera considerable: consumo racional de combustibles, de agua, de electrónicos; generar la menor basura posible y depositarla en donde corresponde, entre otras. La naturaleza y el colectivo lo agradeceremos.
En contraste con la desgracia señalada, el viernes pasado la capital cervantina de América se vistió de gala e inauguró la edición LIII del Festival Internacional Cervantino (FIC), cuyos invitados especiales son Reino Unido y Veracruz (país y estado, respectivamente). En el evento inaugural la gente acudió a la explanada de la Alhóndiga de Granaditas y disfrutó de distintos sones jarochos.
El ser humano se integra de cuerpo y alma o espíritu, por lo que es necesario que éste también sea desarrollado. El FIC brinda la oportunidad de disfrutar eventos culturales para todos los bolsillos. Muy buenos espectáculos en la Alhóndiga, en los teatros Juárez o Cervantes o, si se prefiere al aire libre, siempre nos esperarán las plazuelas de San Roque, de San Fernando o la escalinata de la Universidad de Guanajuato, o simplemente caminar por Guanajuato capital ya es un lujo.
Así los contrastes presentes en la vida, pues son dualidades que coexisten y se complementan en la naturaleza. Son partes complementarias del ser humano: en ocasiones parece que la oscuridad no tiene fin… y de repente, algo inesperado sucede y empieza a visualizarse la luz al final del túnel.