EL DIOSERO … con mi hermana Gloria
EL DIOSERO
… con mi hermana Gloria
Carlos Martínez Inda
Queridos amigos: hoy me sale como explosión emocional platicarles de un pequeño libro que me saltó solito a mis manos. Me lo obsequió mi hermana Gloria el día de mi santo de 1986.
Lo comencé a hojear y los recuerdos se me vinieron en tropel, platiqué un ratito con ella a través de las páginas del libro y fue entonces que me decidí a darle un espacio en estas charlas como constancia de la alegría de tener el libro y a ella, en mis manos.
Pero… volvamos al principio… ¿por qué desbaratar mi biblioteca?
Indico: entrecomillo los textos copiados del libro.
Doce cuentos forman el tomo. Relatos exquisitos difíciles de seleccionar. Me decido por el llamado “Las vacas de Quiviquinta” que relata las experiencias de un matrimonio de un núcleo indígena de coras.
La niña llora…Martina… alza su blusa hasta el cuello y deja al aire los categóricos, los hermosos pechos morenos, trémulos como un par de odres a reventar. La niña se prende a uno de ellos… Martina, casta como una matrona bíblica, deja mamar a la hija…”
Esteban quiere terciar en la oferta pero no lo dejan “Setenta y cinco de leche entera… ¿quieres”. Esteban se quedó de una pieza, trata de intervenir pero Martina le tapa la boca con su mano.
“¡Quiero!” –responde ella y luego al marido mientras le entrega a su hijita- anda, la crías con leche de cabra mediada con arroz… a los niños pobres todo les asienta, Yo y ella estamos obligadas a ayudarte.”
“Estas indias coras -acota el hombre- tienen fama de ser muy buenas lecheras”.
Gracias mi Gloriosa por haberte hecho presente… te abrazo con amor…
Mi correo: abuelitocarlos@hotmail.
Si Dios lo permite, nos encontraremos el próximo martes












