El espectáculo combinó música en vivo y tecnología para transformar los impulsos eléctricos de las plantas en sonidos, ofreciendo una experiencia artística y ambiental única
Sujetos armados atacaron a la víctima al interior de un domicilio en la calle Privada Progreso; pese a la atención de paramédicos, el hombre perdió la vida.
El Congreso del Estado realizó una sesión solemne para recordar el decreto del 8 de marzo de 1826 que elevó a la antigua Villa de San Miguel el Grande a la categoría de ciudad
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Estimados lectores –ya saben, sin condición, más que de ser ciudadanos en toda la extensión- la semana pasada llegaron noticias nefastas. Y no se trata de “hacer nota roja”, pero hay sucesos que no se deben quedar en el silencio social. Aclarando que, todos los seres humanos, como aquí se remarca: Sin condición alguna, es decir, sin discriminación por fobias y filas políticas, religiosas, económicas, culturales, de raza, etcétera, son importantes y más cuando se trata de la vida, la libertad, dicho sin menoscabo de todos los Derechos Humanos y/o Fundamentales.
Ya suponen y bien. Me refiero al homicidio del Lic. Carlos Manzo Rodríguez, Presidente Municipal de Uruapan, Michoacán. No vale señalar que se lo buscó, que debió callar, y otra serie de opiniones en realidad crueles y estúpidas. Un hombre de arrojo, de vocación política de servicio, de gran preocupación por sus representados, en fin, no caeremos en ensalzar, como es costumbre, al referir vida y obra de quienes se han adelantado y dejado este plano terrenal. (Sol, 09-11-25)
¿Cuántos similares homicidios han ocurrido en México? No hay una estadística real, por la simple razón de que a modo, se contabilizan, ocultando datos o tergiversándolos. Hay un dato: Desde el año dos mil, van al menos 1270 casos de muertes violentas de políticos (Candidatos o, ya en funciones. No olvidemos el caso de Gisela, candidata por MORENA, a la Presidencia Municipal de nuestra vilipendiada ciudad). Y cientos de miles de personas no vinculadas a la Política.
La actividad política en favor de la pacificación, de la aplicación de la fuerza legal del Estado en todos sus niveles, la solicitud de apoyo oficial, la arenga contra la delincuencia violenta, peticiones obvias, lógicas y dentro del marco constitucional, que exigía a voz en cuello el autodenominado “sombrerudo”; no fueron escuchadas, atendidas en tiempo y forma. Sólo la delincuencia escuchó y reaccionó en franco reto y contradicción del Orden Público.
La respuesta –para muchos, falaz y tibia, desde Palacio- llegó tarde, no alcanzó a salvaguardar la vida de Carlos Manzo Rodríguez y, claro, con repercusiones a quienes dependían, o estaban comprometidos con él. Sabemos que es un asunto de gran complejidad el abatimiento del crimen, en particular ése que es irracional, violento, virulento al estar penetrando capas sociales antes impensadas. Pero, las autoridades para eso están y eso, estimados lectores, Carlos Manzo lo sabía bien.
Su empuje, su arenga producto o reflejo del hastío social, no fue demagógico, ni coyuntural y menos aún, una postura política ficticia. Tampoco, su trazo era con intención de llegar a sentarse en la Silla del Águila, aunque si así fue, eso es ya inútil. Su muerte, aunque un hecho consumado, ha sido un resorte para la sociedad michoacana, en principio y, va en desarrollo para un sector más amplio. “El Movimiento del Sombrero” dio el salto y empieza a provocar reacciones que al parecer no gustan en Palacio, aunque es mucho decir por ahora y ciertamente, es prueba importante, para asentar si es verdad que vivimos en la Democracia.
LA CONDICIÓN SINE QUA NON: Si vemos con más serenidad este asunto, por difícil que sea, no se gana nada con culpar por culpar, a la presidente de México, pero al igual, más vale que tome en serio la situación particular del empoderamiento del crimen de alta gama. Es decir, que aunque tardía su reacción, se dé cabal cuenta que estamos ante una bomba de tiempo. Y guardadas las proporciones, el “Movimiento del Sombrero” toma su lugar, es apenas una mecha que puede crecer alimentada del fastidio ciudadano. No se debe desdeñar. Al igual, deberá ya, desmantelar la madeja criminal que tiene muy cerca. Esa sola acción le daría la credibilidad que tanto necesita, dentro y fuera de México. ¿Qué por otra parte afectaría a su partido? Cierto, sin embargo, la balanza debe inclinarse en favor de México, y mejor dicho, de los mexicanos todos. Esos por ahora presuntos criminales que la rodean, no debe tener la presidenta, empacho en ponerlos en el banquillo de la justicia –por supuesto, respetando lo que ellos no, el Derecho-. Claro, si es que en verdad quiere gobernar como se comprometió. No vaya a ser que MORENA salga de Palacio, a “sombrerazos”. Es lo que hay. Cuídense.