Rosa de los Vientos
Por un Estado al servicio de sus ciudadanos
De alguna forma, dejó ver que en el siglo XX, tras la institucionalización del poder, hubo dos formas de ejercer el mando en México y se identifica con la que existió entre la década de los treintas y los setentas. El viejo priismo, el del desarrollo
estabilizador, el del nacionalismo revolucionario original, del que abrevó en su infancia y juventud en su Tabasco, entre dos figuras paralelas, Lázaro Cárdenas e imbuido en el espíritu de Tomás Garrido Canabal, el liberal y socialista.
Pero, sobre todo, dejó en claro el centralismo que da tener todo el poder. Ni una mención de trabajo y respeto a las entidades federativas que componen la Unión.
Los mandatarios estatales, como el Gobernador Diego Sinhué Rodríguez, panista, deben tener un ojo muy abierto a estos detalles.














