2023 viene cargado
Iniciamos, con el pie derecho por el nombramiento de la ministra presidenta, un año recargado de eventos críticos que nos pondrán a prueba en más de un sentido.
Pero arrancamos bien. El nombramiento de la ministra Piña es de celebrarse por tres motivos: por ser mujer, de carrera judicial y de valiente autonomía en sus resoluciones.
Rompe el techo de cristal al ser la primera mujer en presidir uno de los tres poderes de nuestro sistema político y con ello insertar a la corte en la impostergable exigencia de la inclusión y la igualdad se género en todo espacio de la vida pública.
Proviene de carrera judicial de larga data escalando por méritos desde su inicio en 1992 como Secretaria de Estudio y Cuenta en la Primera Sala de la SCJN
Y de celebrada autonomía de criterio en momentos en que la corte requiere demostrar ser un órgano de control constitucional.
Permite también confiar en que los recursos en contra de la militarización y en contra del Plan B de la reforma electoral para debilitar al INE serán atendidos apegados a la ley y serán acotados.
Una SCJN mas autónoma y un triunfo opositor en estos dos estados establecerán un nuevo y mejor contexto para aspirar un triunfo opositor en el 2024 si hacemos la tarea
Este año traerá dificultades económicas sobre todo para la población de menores recursos por el aumento de los precios de los productos y los servicios y la pérdida de poder adquisitivo del salario.
Hagamos conciencia de los retos para poderle encarar juntos, con éxito.















