Grilla cultural: partida en dos
Por ello en el cuartel de Xóchitl Gálvez tiene que darse una inteligente estrategia de campaña. Quien se haga de la responsabilidad del proyecto cultural galvanista será el indicador de la ruta que se piensa seguir.
Las amenazas de ir rápidamente hacia un fracaso en el camino del convencimiento electoral galvanista son dos: una, apegarse al guion rutinario que enumere las deficiencias y la indolencia experimentadas en el sexenio obradorista/sheinbaunense.
La otra, simplemente ofrecer reponer lo ido, lo extraviado y expandir el tufo de las, supuestamente, glorias de las administraciones pasadas, con el talismán malbaratado, pero efectivo, del nacionalismo revolucionario del PRIAN.

















