Hojas de papel | Junio te lleva y te trae
En la cultura y mitología romana, que dio origen al nombre del mes, junio se llama así en honor a la diosa Juno, quien fue la esposa de Júpiter, padre de los dioses romanos. Por esto era la diosa más poderosa del cielo.
Junio es cuando ocurre “el 24 de junio, el mero día de san Juan; un baile se celebraba en ese pueblo de Ixtlán… Vuela, vuela palomita, pasa por ese panteón, donde ha de estar Micaelita con su querido Simón…”
Y al punto: “Hora de Junio” es un libro excepcional. Fue publicado por Carlos Pellicer en 1937: "Consecuencia de un desastre amoroso, de una herida abierta que no se cierra".
Horas de Junio
Vuelvo a ti, soledad, agua vacía,
agua de mis imágenes, tan muerta,
nube de mis palabras, tan desierta,
noche de la indecible poesía.
Por ti la misma sangre –tuya y mía—
corre el alma de nadie siempre abierta.
Por ti la angustia es sombra de la puerta
que no se abre de noche ni de día.
Sigo la infancia en tu prisión, y el juego
que alterna muertes y resurrecciones
de una imagen a otra vive ciego.
Claman el viento, el sol y el mar del viaje.
Yo devoro mis propios corazones
y juego con los ojos del paisaje.
Junio me dio la voz, la silenciosa
música de callar un sentimiento.
Junio se lleva ahora como el viento
la esperanza más dulce y espaciosa.
…
A saber: Carlos Pellicer Cámara nació en San Juan Bautista (Villahermosa), Tabasco el 16 de enero de 1897 y murió en la Ciudad de México el 16 de febrero de 1977.
Comienza a dar clases, como profesor de lengua española en la Escuela Nacional Preparatoria. Meses después, Vasconcelos es nombrado secretario de Educación Pública y se va con él para apoyar la causa educativa. Aun así permaneció en el magisterio más de dos décadas.
Junio te lleva y te trae
con idéntica delicia.
Pensando en ti, se me va,
de junio a junio, la vida.















