Similitud electoral
Llega mi amiga Carmen Teresa desde la ciudad de México y un grupo de amigas mexicanas la esperábamos con ansia. La pregunta que todas le hacen es la misma: ¿Cómo va el síndrome electoral por allá?
Ella es una mesurada mujer, incapaz de ofender a nadie expresando puntos de vista que inicien una controversia, por eso a menudo, preguntarle sobre algún tema, tiene una buenísima respuesta.
Ella es quien pregunta al grupo donde me encuentro… “Y, ustedes acá ¿Por qué tan preocupadas?”
Las respuestas cayeron como balde de agua fría sobre una sorpresiva Carmen Teresa…
Carmen Teresa pide que le expliquen más….
El chiste más popular, mientras los números de Trump subían por los actos de bravuconería que era capaz de cometer en sus mítines políticos era uno: “Ya ganó Trump. Ahora solo falta el día de las elecciones”















