La conservación de especies sí funciona
Aunque el fenómeno de la extinción de especies es alarmante, hay muchos esfuerzos que se están llevando a cabo y a los cuales podemos sumarnos para ser parte de la solución y no del problema
José Carlos Román
La lista de especies que se encuentran en peligro de extinción en todo el mundo es cada vez más grande. Por ello, diversas organizaciones internacionales han propuesto iniciativas que propicien la recuperación de algunas de ellas.
De acuerdo con los especialistas, la problemática y la solución de este fenómeno están estrechamente ligadas.
Con más de 42 mil 100 especies en peligro de extinción alrededor del mundo, es decir el 28 por ciento del total de las especies a nivel global, los expertos catalogan como urgente la necesidad de atender dicha problemática.
De acuerdo con el Índice Planeta Vivo publicado este año por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés), de 1970 a 2018 el 69 por ciento de las especies ha disminuido a nivel global.
Mientras que la región con tasa de pérdida más alta es América Latina, que presenta 94 por ciento de pérdida de sus especies.
Además, los expertos dicen que la extinción de especies no es un tema exclusivo de los animales, ya que también las plantas y los árboles son víctimas de este fenómeno.
“La extinción de flora es un problema grave porque son los productores primarios y si te llevas a uno, con él te estás llevando a diez especies, entre ellas otras plantas y animales”, afirmó Camacho.
Por ello, los especialistas encuentran la solución en la raíz del problema: La destrucción de los ecosistemas.
La razón por la que hoy en día se extinguen más especies es la destrucción parcial o total de su hábitat, y su recuperación radica en la recuperación del mismo.
Una de las prácticas que se están llevando a cabo para la recuperación de ecosistemas y por consiguiente de especies, es el herbo-esperma, una opción por la que mediante inseminación artificial se pueden revegetar especies nativas de manera más sencilla y rápida.
Con la propagación de esta práctica se han logrado repoblar de flora algunas zonas en las que las especies han logrado recuperar sus ecosistemas.
Recuperar lo perdido
Con el objetivo de conservar y recuperar algunas de las especies en peligro de extinción, diversas empresas y organizaciones han puesto en marcha algunos proyectos para preservarlas.
El proyecto, liderado por especialistas en Química Ambiental e Ingeniería Agrónoma, ya está en marcha en algunas regiones de Chile, entre las que destacan Arica y Parinacota, Maule, Ñuble, Biobío y Araucanía.
Otro esfuerzo destacable es el Programa de Conservación de Especies en Riesgo (PROCER), el cual está enfocado a la conservación de especies en México.
De entre las 306 especies que conserva el proyecto, destacan el águila real, el lobo mexicano, el jaguar, la vaquita marina, la tortuga laúd, la mariposa monarca y el ajolote.
El PROCER ha implementado en diversas regiones de México la llamada Economía de la Conservación, la cual desarrolla e impulsa proyectos, programas y actividades en las zonas de conservación e influencia de la especie.
Por ejemplo, en el caso de la Mariposa Monarca, se lleva a cabo el Programa de Manejo Integral del Fuego, que tiene como objetivo gestionar y controlar los incendios cerca o su zona de influencia para que los siniestros que puedan llegar a ocurrir no la afecten.
Asimismo, organizaciones internacionales como Fundación Aquae, han propuesto otras iniciativas para su conservación.
Una de ellas es la crianza en cautiverio. Esta es la reproducción y cuidado de cierta especie en un espacio controlado.
El objetivo es que los ejemplares puedan crecer y reproducirse lejos de los riesgos que representa el humano para ellos en su entorno natural.
Al tener una población suficiente, ya pueden ser reintroducidos a sus hábitats naturales con un menor riesgo de extinción gracias al número de ejemplares existentes.
¿Nos afecta?
“Los científicos han proyectado que si no se detiene la acelerada extinción que estamos viviendo, varios sistemas van a sufrir desbalances, entre ellos el agroalimentario, el cual depende casi totalmente de los animales”, explicó Ninel Escobar.
Por ello los expertos hacen un llamado a nivel mundial para que las personas tomen conciencia y se den cuenta de que la extinción de especies sí afecta a todos en su vida cotidiana.
¿Y qué podemos hacer?
Para comenzar a actuar en pro de las especies vulnerables, la organización mundial Stand For Trees publicó en 2021 algunos consejos que las personas pueden seguir para contribuir con acciones concretas desde casa.
En primer lugar pone sobre la mesa limitar el consumo de carne y lácteos de granjas industriales o de aceite de palma no sostenible.
De acuerdo con la organización, la producción de carne es una de las principales razones por las que se deforesta en el mundo, por lo que reducir su consumo supondrá la disminución de esta práctica.
Otra de las recomendaciones es cultivar flora local en el hogar o espacios de trabajo, ya que proporcionarán alimento y hogar a las especies de fauna nativa como abejas y mariposas, lo que ayudará a mantener sano el ecosistema y sus especies.
También invitan a apoyar organizaciones locales, nacionales o globales que propicien la conservación de las especies y a informarse en sus sitios oficiales.
“Debemos entender que los animales no son adornos y que vivimos en un planeta en el que todas las especies dependen de las demás. Hoy en día el ser humano está aquí por la gran variedad de especies que existen en el mundo”, concluyó Escobar.
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Periodista especializado en música, arte y cultura. 25 años de experiencia en radio y medios impresos.































