Poder blando: Otra forma de influencia global
En un mundo cada vez más interconectado, los países compiten no sólo con armas o sanciones, sino con cultura, valores y reputación, con herramientas silenciosas que también redefinen parte de la política internacional
Ángel Ponce
Nuevos frentes de influencia
Las formas de ejercer poder blando son diversas. Desde la música y el cine hasta las universidades y la ayuda humanitaria, los canales de atracción se multiplican. Un país que exporta cultura o educación de calidad no sólo genera admiración, sino también influencia.
Las universidades estadounidenses, por ejemplo, atraen cada año a cientos de miles de estudiantes extranjeros que regresan a sus países con una visión del mundo moldeada por los valores liberales occidentales.
Te puede interesar: BlackPink prepara el nuevo disco “Deadline”, ¿cuándo se estrena?
China ha invertido miles de millones de dólares en los Institutos Confucio, en medios internacionales como CGTN y en la iniciativa Belt and Road para posicionarse como una potencia cultural y cooperativa
La creación de Al Jazeera en 1996 transformó la narrativa informativa regional y otorgó a Catar una voz global
Mediante la cadena RT y campañas digitales, Moscú intenta influir en la opinión pública global, aunque su acción comunicativa ha sido señalada por su carácter propagandístico y el uso de desinformación
Y es algo que se mide
➡️ Únete al canal de El Sol de México en WhatsApp para no perderte la información más importante
No obstante, los expertos advierten que el poder blando no se mide únicamente en cifras de percepción. Su efectividad depende de la coherencia entre discurso y acción. Un país que promueve derechos humanos pero incurre en violaciones internas pierde credibilidad, y con ella, la capacidad de atraer.
























