Hackers prueban defensas de la IP
Metabase Q y el Consejo Coordinador Empresarial se aliaron para identificar y corregir riesgos cibernéticos
Miguel Ángel Ensástigue / El Sol de México
La empresa mexicana Metabase Q prepara un grupo de hackers que pondrán a prueba la seguridad de las empresas tras un acuerdo con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
La alianza con el organismo cúpula empresarial en México incluye dar capacitación a todas las compañías que quieran reforzar sus sistemas cibernéticos.
Para detener a los atacantes Benavides destacó que existe un grupo llamado Ocelot, encargado de vigilar las amenazas más comunes en el país, pero también las que son tendencia a nivel mundial.
Una vez que Ocelot tiene conocimiento de los hackeos lanza una alerta para que las empresas conozcan el tipo de ataque y cómo prevenirlo, ya sea con los propios sistemas o capacitación a empleados, pues en muchas ocasiones esta es la primera puerta para los hackers.
Metabase Q identificó en febrero a una banda de hackers que robaba información de compañías a través de las redes de conexión de los empleados. Los primeros ataques, según Benavides, ocurrieron en Sudamérica, y después en México.
Meses atrás la compañía detectó un grupo de ciberdelincuentes brasileños que enviaba correos apócrifos de bancos para pedir información sensible como números de cuenta o NIP, entre otros datos.
“Los bancos empezaron a mandar mucha información enfatizando que ellos nunca piden estos datos. La mayoría de las quejas de la gente llegaron durante el primer semestre del año pasado”, comentó Benavides.
En 2021, los ransomware o ataques cibernéticos a empresas en México crecieron 600 por ciento, en comparación con 2019, es decir, antes de la crisis sanitaria, según cifras de la empresa de ciberseguridad Kaspersky.
Según esta firma, este tipo de amenazas proliferaron en su modalidad de “francotirador”, es decir, dirigidos a una empresa u objetivo en especial.
Ese tipo de ataques se caracterizan por secuestrar la información de un equipo o empresa, casi siempre los autores exigen un pago a cambio en criptomonedas.
Empresas como Pemex o el Banco Inmobiliario Mexicano han sido víctimas de este tipo de amenazas en los últimos años.En el caso de la petrolera el monto por recuperar los datos ascendió a 4.9 millones de dólares.



























