De cara a comicios de 2018, propone el INE debates interactivos
Con el formato actual, en lugar de pensar en temas y respuestas, los equipos se enfocan en preparar un “maquillaje”
Por Alejandro Suárez
Debates irrelevantes, sin peso en la decisión del voto y sin tomar en cuenta a la ciudadanía, son las principales críticas que han recibido estos ejercicios entre los candidatos, que el INE pretende cambiar.
De cara a las campañas presidenciales de 2018, el Instituto Nacional Electoral (INE) se propone reformar el formato acartonado de los debates por uno más dinámico donde haya espacio para la improvisación de los candidatos.
De acuerdo con la explicación del instituto, el acartonamiento se debe a que solo se han organizado ocho encuentros entre candidatos y que desde 2007 se tiene la atribución exclusiva del INE de organizarlos
Modelo de cartón
Con estas características, y comparándolo con otros países, en México tenemos debates catalogados como “Científicos”, igual que Chile y Argentina.
Aunque se reconoce que la obligación de los debates fue un paso importante en la democracia, también se identifican una amplia gama de aspectos por mejorar, principalmente: el dinamismo y la inclusión.
El dinamismo, porque son formatos acartonados donde no hay márgenes para improvisar, y falta de inclusión ya que el público queda como mero espectador cuando es el más interesado para preguntar.
No obstante, para especialistas políticos la razón que se mantuviera el formato rígido en pasadas contiendas electorales, especialmente 2012, fue porque los partidos políticos así los decidieron.
“Les da miedo mostrarse como son a los candidatos, en un formato más flexible sale más fácilmente quiénes son, la personalidad, la capacidad de rapidez mental, de improvisación, y como no todos son buenos para eso, les da miedo”, aseguró Crespo.
“Son debates muy rígidos, pareciera que los candidatos no están preparados (los candidatos), van pensando en la mejor pose que tienen que guardar, lo cierto es que en cuanto a las ideas que deben de transmitir en la ciudadanía se quedan muy cortos”.
Promesa de mejorar
Ante las críticas de años pasados, para el proceso electoral 2018 el INE ya cuenta con una Comisión temporal de Debates, la cual será la encarga de definir las nuevas reglas de estos encuentros, teniendo como principal objetivo volverlos más flexibles.
A principios del mes pasado, el presidente de la Comisión, Benito Nacif, aseguró que ya tenían en el radar las críticas al formato de 2012, por lo que tendrían que refórmalo para hacerlo más flexible e incluso realizar más encuentros de este tipo.
La ley electoral obliga al menos a dos debates en la campaña presidencial, y el techo son cinco. En principio, la propuesta informal es que sean tres debates a los largo de los 90 días de campaña.
Sobre cómo podría mejorarse el formato, José Antonio Crespo, retomó una propuesta que él y un grupo de especialistas realizaron en 2012 pero que al final fue desechado por los partidos políticos. La idea es volverlo más dinámico y participativo.
Si se piensa cambiar la dinámica de los debates, un punto central va a ser el moderador. Esa persona que va no sólo a dar la palabra y explicar las reglas, sino a generar el mismo debate al preguntar y hasta seleccionar los cuestionamientos del público asistente.
Por ello, Martín Espinoza propuso que el moderador no sea un personaje mediático como en ocasiones pasadas, sino un académico tal vez no tan conocido, sin filias ni fobias partidistas.
Será el 29 de marzo, cuando comiencen las campañas, cuando veremos si hay cambios o no en los debates, una herramienta que debería de ser fundamental ara que ciudadanía elija al mejor prospecto a presidente entre la baraja de suspirantes.






















