Pie de nota | Lo que el coronavirus desnuda
A nivel gobierno el virus pone al descubierto a un presidente, y en consecuencia su gobierno, al que se le dificulta salir de sus rutinas, adaptarse a contextos adversos y emitir un mensaje consecuente
Erick Ramírez / El Sol de México
Bien dicen que las crisis no forjan el carácter, lo revelan.
No obstante, el daño que el virus está dejando en México no se puede contar en número de compras de pánico y víctimas mortales, sino en el desgaste que ejerce en el entramado político, social y económico.
Lo que sí llama a la alarma son las condiciones que el virus ha desnudado en el país.
Estas condiciones locales ya de por sí adversas corren el riesgo de endurecerse derivado del impacto mundial del Covid-19, con una China paralizada, mercados y turistas asustados y un EU pensando cerrar sus fronteras.
Es así que en México se están incubando los factores macroeconómicos para que un catarrito (Carstens dixit) se convierta en algo más grave.
Para los primeros, el descuido en el sistema de salud público derivado de la austeridad a rajatabla no existe. Los segundos parecen estar dispuestos a ver gente enfermar antes que tenga éxito un presidente al que detestan hasta la ira.
A nivel gobierno el virus pone al descubierto a un presidente, y en consecuencia su gobierno, al que se le dificulta salirse de sus rutinas, adaptarse a contextos adversos y emitir un mensaje consecuente.
La transparencia, serenidad y aparente efectividad con la que el gobierno federal está haciendo frente al virus dentro de sus posibilidades ha pasado a segundo plano derivado de esto.
Un presidente enfermo en medio de este contexto es una catástrofe por descontado.
Los pacientes que más sufren con el Covid-19 son los grupos vulnerables o que ya presentaban enfermedades. México es ese paciente, falta ver cómo queda pasada la cuarentena.



































