Memorándum urgente
“A quien corresponda…”
Hace algunos días volví a recibir un bello regalo con motivo de la Navidad. Un joven alumno me dijo con entusiasmo: ¡lo encontré!, es el libro del que usted nos habló al iniciar el semestre.
Este diminuto texto me maravilló y se quedó para siempre como una lección permanente de vida, cuyo contenido y filosofía se convierten en urgentes, por su vigencia. Son cuatro “Reglas de Oro” las que integran esta reflexión:
“Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa”, señaló Mahatma Gandhi
Especialmente cuando somos presas del desaliento o la desidia; recordar que podemos dar ese “extra” de nosotros mismos, para asegurar el éxito en lo que hacemos.
Tomar buenas decisiones en el uso pleno de nuestra libertad. Escuchamos en ocasiones ante la pérdida lamentable de la vida de un joven que estrelló su auto en estado de ebriedad: “Es que Dios así lo quiso”. Dios no desea el mal de nadie.
Ante las encrucijadas que nos presenta la vida, tenemos la oportunidad y la facultad para decidir positivamente asumiendo las consecuencias de nuestros actos.
Sumamos a este memorándum, diez útiles rituales de vida derivados de la lectura de una fábula espiritual escrita por Robin S. Sharma.
1) Ritual de la Soledad: su propósito es la propia renovación y se consigue pasando un tiempo a solas, inmersos en la hermosa envoltura del silencio.
3) Ritual de la Nutrición: comer sanamente; es decir, consumir aquellos alimentos que provienen de la naturaleza, del sol, el aire, la tierra y el agua; siempre con equilibrio.
4) Ritual del Saber Abundante: se centra en la idea del aprendizaje y la expansión de los conocimientos. Consiste en convertirse en estudiante permanente de la vida; ¡leer cosas nutritivas!
5) Ritual de la Reflexión Personal: se trata de pensar, para prosperar. Tomar el hábito de la introspección personal. Analizando lo que se hace y en qué se invierte el tiempo. El único modo de mejorar mañana es saber qué se ha hecho mal hoy.
7) Ritual de la Música: jamás olvidar el poder de la música. Invertir un tiempo cada día escuchando y/o haciendo música.
8) Ritual de la Palabra Hablada: Somos lo que pensamos cada día; somos lo que decimos de nosotros mismos y esto afecta nuestra autoimagen, nuestra autoestima. Es fundamental, ser impecables con nuestras expresiones.
10) Ritual de la Simplicidad: se trata de vivir una vida sencilla. No hay que vivir en el meollo de las cosas nimias. Concentrarse en las prioridades y en las actividades que tengan verdadero sentido trascendente.
Dr. en Educación J. Jesús Vázquez Estupiñán
Rector de la Universidad la Salle Morelia
jve@ulsamorelia.edu.mx












