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La realidad sobre la improductividad de los 18 diputados federales poblanos de MORENA, así como su flojera y falta de interés para luchar por mayor presupuesto para el estado de Puebla es hasta el momento el sello de su actuación, según lo hicieron patente durante el “selecto informe” que realizaron sobre su primer año de actividades en el que de las 117 iniciativas presentadas por ellos en la Cámara baja, solo les aprobaron una (no es broma). Ahora que de subir a tribuna nadie pudo decir cuantas veces, pero de acuerdo con las estadísticas, fueron contadas.
Eso sí, en su “informe” no faltó la presencia como apoyo moral de Ricardo Monreal el líder de la Cámara. Fue él (y no los legisladores poblanos), quien en su discurso se comprometió a defender el presupuesto destinado a Puebla y conseguir recursos para nuevos proyectos. Así las cosas, no podemos dejar de recordar que en antaño este trabajo era realizado por los diputados, que además presumían sus logros al respecto y que en esta ocasión es algo que “pasó de noche”.
De ahí que muchos se pregunten si esto se debe a que no dialogan con el gobernador del estado para conocer a fondo los programas de trabajo, o los proyectos que requieren presupuesto para hacerse realidad, su coordinador no se los explica o simplemente no está en su plan hacer algo por el estado que les dio el voto y los llevó a donde se encuentran en la Cámara. Lo que es digno de mencionarse es que sus iniciativas duermen el sueño de los justos en comisiones. Así de “interesantes o trascendentes” serán, que no merecen por lo menos ser analizadas, pero de lo que si pueden presumir los diputados morenistas es de haber apoyado el 100% de las iniciativas que les fueron enviadas de palacio nacional, o sea de ser muy obedientes.
Aunque para los diputados lo anterior no tiene la menor importancia, por lo que se dedican a hacer futurismo y proclamarse como fuertes aspirantes a la candidatura para alcalde de la ciudad capital en 2027 o en el futuro a la de gobernador del estado. Dentro de este grupo están Claudia Rivera Vivanco, Alejandro Carvajal, José Antonio Gali López, y algunos más, aunque no se distingan por su trabajo por su estado.
Poco se habla de la reciente instalación de la Comisión Evaluadora en MORENA, que tendrá como fin analizar la solicitud de los “chapulines” que viniendo de otras fuerzas políticas quieran formar parte de la 4T, y de su “élite importante”, que busca “enriquecer el capital político” de la misma, y ser impulsores de sus triunfos, en el no tan lejano 2027. Fundadores del Movimiento acusan y con razón, que muchos de los “aspirantes a morenistas” o los que ya lograron incluirse en él, fueron personajes polémicos en sus ex partidos políticos que emigraron al no obtener un nuevo “premio” por el cual van, pero ahora en el partido en el poder. Por ello dicha comisión será el freno para que muchos de ellos no lleguen a MORENA, y solo reciban el visto bueno personajes de reconocida la calidad. Ya se verá si efectivamente cumple con el fin para la que fue creada, o admitirán a esos recomendados (léase amigos influyentes) de la élite, que llegan “muy sobrados” principalmente del PRI y desplazan como sucede en Puebla y en todo el país, a los miembros de los consejos o a los fundadores que se han visto relegados a posiciones de tercer nivel o menos, o de plano se han quedado en la banca.
Especial atención a este tema se da en MORENA, ante el hecho de que la inconformidad crece, pues el número de priistas nuevos que pretenden llegar ponen en peligro a la propia cuarta transformación. Lo que quedó muy claro es que no se trata de evitar que personajes con cierto valor político ingresen a este instituto, sino que solo lleguen los chapulines oportunistas, como está sucediendo también a otros partidos como Movimiento Ciudadano, por ejemplo. Ya se verá qué pasa al respecto en Puebla donde los tricolores (que no son los puros de la 4T) ya predominan en las administraciones municipal y gubernamental, y todavía hay muchos “formados” con la esperanza de ingresar y ser tomados en cuenta en el próximo proceso electoral.
Al parecer el presidente y delegado del CEN del PRI Juan José Castro Justo, tiene confianza en que la desbandada que se está registrando en este instituto político provocada por la salida del senador Néstor Camarillo no cause el daño que este último proyectó, pues asegura que están llegando priistas convencidos que reclaman un espacio en el tricolor, sobre todo los que habiendo saltado al partido en el poder y no ser tomados en cuenta quieren volver al redil. Asimismo, el optimismo, -dice- viene del interés de verdaderas figuras como ex diputados, inclusive ex gobernadores con quienes se sostiene un diálogo interesante y que son fieles a su partido, que podrían volver a enriquecer los cuadros que paulatinamente se fueron perdiendo.
Aclara que no son 300, sino 120 los priistas que han salido del partido, pero que de acuerdo con el padrón por lo menos la mitad no están afiliados, así que puede considerarse que “es mucho ruido y pocas nueces”. Asegura, que si hay condiciones para que el PRI crezca ante las medidas que han empezado a tomar y que se seguirán impulsando en las próximas semanas.
Dentro de las acciones inmediatas que se vienen adoptando está la gira intensa por el interior del estado para hacer el recuento de daños e impulsar la renovación de las dirigencias municipales, algunas de las cuales obedecen a los intereses de Néstor. Asimismo la publicación en fecha próxima de la convocatoria para la nueva dirigencia. Asegura además que no habrá dedazo en la elección de la nueva dirigencia para la que hasta el momento han levantado la mano la diputada Delfina Pozos quien a la vez es secretaria general, Oscar Aguilar González un rancio priista de mucha experiencia, Teodomiro Ortíz de la CNC y Lorenzo Rivera, aunque la lista crecerá sin duda.
Ahora que se dice que MORENA está organizando a su clientela, el PRI también reacomoda las fichas para el nuevo comité directivo estatal, en donde hay sustituciones y nuevos secretarios, identificados como gente honorable , leal y comprometida. Lo cierto es que la salida de priistas continúa, aunque son todos los identificados con el grupo de Néstor, que laboraron con él durante cinco años, y es lógico que sigan a su pastor, a donde los lleve.