Del Reportero / La BUAP blindada
En cinco décadas conoce a detalle a la institución, a sus grupos y a los factores de interés que se mueven a su alrededor. La BUAP es un poder fáctico en el estado.
El director que renunció el martes, no fue destituido, ya estaba agotado y solo esperaba las elecciones de mayo para regresar a su consultorio. Dejó de escuchar y trabajar por los estudiantes y maestros y se fue por la puerta de atrás.
Una mesa de diálogo, el miércoles, no se concretó, porque un grupo de alumnos no permitió el acceso de autoridades a la facultad
Jóvenes de otras escuelas se sumaron el miércoles, presentaron demandas y bloquearon el bulevar Valsequillo y la avenida Las Torres.
Se les escucha y son también los directores de unidades quienes deberán actuar. Ahí está uno de los puntos críticos porque no han atendido a su comunidad.
No es un tema solo contra las autoridades, hay miles de estudiantes, maestros, investigadores y trabajadores que todos los días integran una gran comunidad, orgullo de los poblanos.
Pretender desestabilizar a la BUAP es de alto riesgo y a sus instigadores les puede regresar como boomerang y perderán todo.
Con la universidad no se juega, hoy está blindada.
De las anécdotas que se cuentan
Los estudiantes de Medicina de la BUAP se dividieron muy pronto. Hay por lo menos tres grupos.
Los de la Asamblea Universitaria y los de la Comunidad Estudiantil de Medicina. Con intereses diversos, algunos aceptaron el diálogo y las propuestas de la directora interina y otros radicales piden más.
En Ciudad Universitaria aparecieron los ultras de Ciencias Políticas, quienes cerraron accesos a CU.
La inmensa mayoría de la comunidad está en clases, ahora a distancia porque los extremistas quieren pintar con posturas políticas las legítimas demandas estudiantiles. Los ultras aún existen.
fcrisanto00@yahoo.com.mx
Twitter @fercrisanto
Facebook: Fernando
















