El himno de nuestra tierra
Seguimos en septiembre, un mes que nos recuerda el orgullo de ser mexicanos y con él a los símbolos que nos hermanan como hijos de un mismo pueblo.
Precisamente por ello, hace unos días en que participaba de una ceremonia cívica, donde se entonaba el himno nacional y después el himno a Puebla, no pude evitar quedar anonadado por la letra que emana de sus notas.
Estrofas que aluden a las victorias que aguerridos héroes han dado a nuestra nación, así como a la propia defensa de la patria, a las virtudes del pueblo que la ejerce y al sacrificio que conlleva.
No está de más confesar que nuestro himno estatal hace que se me enchine la piel. Son acordes que me recuerdan el orgullo que emana de haber nacido en esta tierra y del legado que corre en mis venas.
Zaragoza en un Mayo conquista
El laurel que le dio a la Nación;
Los Serdán con su acción glorifican
A la patria invencible de hoy.
El Escudo de Puebla levanta
Las palabras que dicen al mundo
Que Justicia, Unión y Esperanza
Simbolizan amor fraternal.
Como mexicanos somos un pueblo que ha luchado, que a veces ha ganado las batallas y otras las ha perdido, pero que jamás ha dejado de aprender que siempre vale la pena mantenerse de pie y luchar por el ideal de libertad y justicia que nos ha sido heredado.
Hoy, que seguimos disfrutando de estas fiestas patrias, no dejemos de reflexionar el trasfondo de estas fechas. Ciertamente hay mucho que celebrar, pero también hay importantes tareas que tenemos por cumplir para dar continuidad a este gran legado de ser hechos en México.

















