Hay tragedias más grandes que un sismo
Los datos considerados como oficiales muestran una cifra de alrededor de 3 mil personas, no obstante, estimaciones posteriores alcanzan una cifra de 20 mil, recordando que hace años no había sistemas estadísticos como los de hoy en día.
También hay que señalar a las 250 mil personas que perdieron sus inmuebles y los 900 mil que tuvieron que abandonar sus hogares. La destrucción y la desesperación fueron los elementos que prevalecieron ese 19 de septiembre y en días posteriores.
El gran problema fue que prácticamente nadie sabía qué hacer y obviamente no hubo medidas de prevención ante los movimientos trepidatorios y oscilatorios que se dieron en lo que alguna vez fue un lago.
Ya para qué hablamos de los problemas estructurales, existentes hace siglos y que hoy no tienen viso alguno de mejora, especialmente el de la corrupción.
Al menos después del sismo del 85 surgió la cultura de la protección civil y hubo mayores regulaciones para la construcción de inmuebles y espacios públicos.
Esperemos que el día de hoy transcurra sin mayores sobresaltos, tomando los simulacros con toda seriedad y sabiendo que los sismos son absolutamente impredecibles y que tenemos que vivir con el riesgo constante de su aparición. Hasta la vista.
@vicente_aven; 2225647505















