Todo listo
Me siento muy agradecido con la vida por esta oportunidad que me ha brindado, en la que he podido platicar con tantos poblanos y poblanas, hay momentos en los que el corazón se hace pequeño, el agradecimiento grande y el reto gigantesco ante la realidad que viven muchas personas.
Hoy tengo más firme que nunca la convicción de que nuestra prioridad deben ser los más necesitados, los más pobres, no podemos ver hacia otro lado cuando existe tanta necesidad, tanta angustia por poder proveer de lo mínimo indispensable a las familias de todos aquellos que se sienten olvidados.
El rezago producto de omisiones y de malos gobiernos del pasado ha cobrado una gran factura que, si bien tardaremos tiempo en pagar, no faltan buenas intenciones, el gran reto es administrar los recursos y trabajar sobre tiempo para poder ponernos a la altura de las necesidades y de la justicia social que se requiere en Puebla y en todo el país.
Hay que pararse en los problemas, hay que ver a los ojos a la gente, escuchar sus necesidades y en muchas ocasiones compartir su frustración después de tantos años de enorme necesidad acumulada.
Para muchos la espera desespera, para mí no, porque sé bien del trabajo realizado, del equipo conformado, de los compromisos asumidos y de la visión de mejora que ofrezco para Puebla y su gente.
Desde mi perspectiva la espera fortalece, aclara e impulsa a seguir, porque servir no conoce de esperas, eso se hace diario con y sin cámaras.















