Unión y trabajo
Los recorridos que he realizado por Puebla a lo largo de más de cuatro años, me han permitido conocer a personas de carne y hueso que enfrentan situaciones reales y desafiantes, con historias de vida que le van dando forma a su vez a una gran historia compartida, que se forja en cada casa, colonia, municipio y en el estado de Puebla.
Las circunstancias de nuestra entidad son diversas, región por región, municipio por municipio; y aunque es muy complicado poder diseñar estrategias de gobierno que solucionen los problemas de la generalidad de la gente, el análisis, diseño, e implementación de políticas públicas permiten ofrecer soluciones focalizadas a la realidad de cada lugar.
Soy un convencido de que para hacer gobiernos eficientes se requiere de personas caminando en las comunidades, haciendo equipo con técnicos, obteniendo números, analizando leyes, y aplicando conocimiento en diferentes materias para que se diseñen e implementen políticas públicas efectivas en beneficio de la gente.
Crear gobiernos efectivos implica la inclusión de muchos talentos, habilidades, y una visión rectora que privilegie la política, los acuerdos, y la paz social. No bastan las buenas intenciones, se requiere de trabajo ordenado, medido, y de reorientar el rumbo cuando las evaluaciones nos dicen que las cosas no van por el camino adecuado.
Recorrer Puebla me ha hecho cada vez más humilde para aprender y más decidido para trabajar, para regresar y ver a los ojos a esas personas que amablemente me recibieron y darles buenos resultados solucionando las peticiones que tienen, y para ello soy un convencido de hacer equipo con los y las mejores.
Es momento de seguir trabajando por nuestra entidad, sin rupturas, unidos bajo el objetivo común de que Puebla sea cada vez más grande, y de mejorar la vida de las familias poblanas, haciendo todo lo necesario para que sus sueños puedan hacerse realidad.
















