Un periodista en las trincheras
En sus memorias, el mismo Hersh se arrepiente de no haber puesto al descubierto las palizas que Nixon daba a su mujer. Todo en la vida del periodista son aciertos y errores.
Durante casi dos horas, se puede conocer la forma en que Hersh fue tejiendo los artículos que le dieron fama: cómo lograba armar rompecabezas que le llevaban a poner en jaque al gobierno estadunidense.
Dos líneas atraviesan el documental: la posición del periodista con relación al poder y los riesgos de la cercanía del periodista con ese poder. Lo primero tiene que ver con la labor del periodista; lo segundo, con el ego.
Hersh define la labor del periodista de manera prístina: quien transmite lo que el poder quiere comunicar puede ganar mucho dinero, pero está lejos de hacer periodismo.
Hersh pregunta, relaciona, deduce y protege a sus fuentes. Entiende el periodismo como un ejercicio de crítica y cuestionamiento, no como una retransmisión de la voluntad gubernamental.















