Familias asediadas por la violencia
Así le ha sucedido últimamente a Jesús María, una de las últimas sindicaturas del norte de la capital sinaloense que se encuentra al pie de la sierra y de la presa Adolfo López Mateos, que ha sido sacudida por los operativos para capturar a delincuentes.
Lo que ocurrió el 5 de enero de 2023 cuando lanzaron la operación para detener a Ovidio Guzmán López, “El Ratón”, fue un hecho que quedará en la historia, un pueblo aterrorizado por la metralla de helicópteros, soldados y delincuentes batiéndose a muerte.
Con la captura de Mauro, alias “El Jando”, supuesto piloto del Cártel de Sinaloa, la comunidad volvió a ser cimbrada. Muchos podrán estigmatizar a estos pueblos, pero una verdad que cobra relieve es que en estos eventos siempre pagan justos por pecadores.
Lo mismo ha ocurrido durante el transcurso de esta guerra en la capital y otras comunidades, asoladas por los grupos criminales que se pelean el territorio, sin que el Estado haya demostrado la capacidad suficiente para contener la violencia.
El desorden vial
El carril preferencial, diseñado por las autoridades locales para el uso de todo el transporte público urbano, nació en 2023, pausó un año y se reactivó en junio de 2024.
Éste reinició parecía prometedor, pero del arranque a la fecha los resultados no son los que se previeron.
Pese a que hay un despliegue de Tránsito en el carril en ambos sentidos en la avenida Ejército Mexicano, entre la Insurgentes y la Gutiérrez Nájera, los camiones se saltan en tramos este paso vial y se meten a los carriles por donde circulan automóviles y camionetas.
Hay infracciones, sí, pero los correctivos son insuficientes. Mazatlán, que en los próximos años se convertirá en una ciudad de un millón de habitantes, debe tener desde ya vialidades que armonicen con el peatón y el parque vehicular de casi 300 mil unidades.
Regular el cómo se maneja el transporte público debe ser de las principales acciones en lo inmediato de parte de las autoridades y las organizaciones transportistas.
Otra cosa, las centrales de camiones de pasajeros en la zona urbana ya deberían operar en los libramientos hacia el norte y el sur del puerto, para una salida y llegada fácil de estas unidades, y que no entren a la ciudad.















