Pérdidas en el campo
Operativo carnavalero vulnerado
Menos de 48 horas bastaron para dejar en evidencia la descoordinación institucional que hay entre las Fuerzas Armadas y las corporaciones municipales y estatales en Sinaloa.
Dos hechos ya marcaron de manera anticipada lo que puede ocurrir en Carnaval en materia de (in) seguridad, ojalá y que nada desastroso ocurra, por el bien de todos.
Mientras, el resultado va 2-0 delincuencia Vs autoridades, y tal parece que el marcador irá en aumento si no se refuerzan bien los patrullajes.
En esencia, un punto de vigilancia debería estar permanente en el lugar, pero a alguien se le pasó considerarlo en el operativo.
Apenas 24 horas más tarde se reportó un nuevo secuestro, ahora contra un empresario minero en San Ignacio. ¿Qué está pasando? Pues ocurren simplemente las autoridades no resuelven y eso le da pie para fortalecerse en la industria del secuestro.
Este hecho se suma a la desaparición de los 10 trabajadores de una mina canadiense en Concordia, por los cuales fue desplegado un operativo de búsqueda en la zona, pero con resultados nulo, solo moteros de poca monta arrestados.
De Escuinapa ya ni hablamos, allá libran una batalla contra sus propios demonios.















