Tere la adelantada
En política hay tiempos para todo. O al menos debería haberlos. Pero en Sinaloa parece que la carrera por la gubernatura ya arrancó… aunque oficialmente nadie quiera reconocerlo.
Pero cuando las aspiraciones se vuelven tan evidentes, ni siquiera hace falta una declaración formal. Basta con dejar abierta la puerta, insinuar la posibilidad y recordar que “cualquier mujer puede levantar la mano”.
En política, levantar la mano no tiene nada de malo. Lo cuestionable es cuando la mano se levanta demasiado pronto.
Porque mientras algunos actores ya están pensando en la siguiente elección, muchos ciudadanos siguen esperando respuestas a los problemas de hoy: seguridad, economía, servicios públicos y desarrollo.
La pregunta inevitable es si la prioridad debe ser la próxima candidatura… o el trabajo que hoy se tiene enfrente.
En política, los tiempos importan. Y cuando alguien se adelanta demasiado, lo que termina exhibiendo no es liderazgo, sino prisa.















