Si las mentiras tuvieran color…
Lo que sí sé, es que el odio y los rencores no son buenos para el desarrollo emocional del ser humano y menos para el de una nación como la nuestra que está urgida de compromisos y acciones que abatan la pobreza extrema para empezar.
Fuera muy fácil definir las cosas con claridad y tal vez exitosamente, si las verdades, las medias verdades y las mentiras, al ser expresadas, tuvieran un color diferente, en ese vaho invisible e incoloro que emitimos al hablar.
Y como NEGLIGENTE, de acuerdo al diccionario, es la persona que no pone cuidado debido en lo que hace, en especial en el cumplimiento de una obligación y TEMERARIA, “es la persona que comete una acción peligrosa con valor e imprudencia”.
En base a esto, las autoridades, el mismo Presidente, nos debe, aseguré, mínimo una disculpa, más allá de explicaciones de lo inexplicable. No sé, si es verdad lo que digo. Porque ésta, tampoco tiene color.













