“La grandeza de un hombre está en relación directa a la evidencia de su fuerza moral”
John F. Kennedy, Político estadounidense
Buena parte de mi vida crecí entre El Golfo y las colonias Mainero y Tamaulipas, y era imposible no saber quién era Pepe Rábago. Él conocía muy bien a mi familia paterna, lo que me recordaba cada vez que nos veíamos. Como periodista, tuve la oportunidad de conocer de cerca su gestión como presidente municipal (1999-2001) y al inicio de su gestión ser crítico con sus planes y proyectos. Con el gran don de gentes, el carisma y la humildad que le caracterizaban, se acercó con nosotros y nos contó los sueños qye tenía y cómo los iba a llevar a la realidad. “Rabagolandia” lo bautizaron quienes no creían en esos sueños, que hoy son toda una realidad. Pepe Rábago tuvo una gestión en medio de las alternancias entre el PRI y el PAN en Tampico; pero fueron sus sueños y sus buenas relaciones con el entonces gobernador, Tomás Yarrington Ruvalcaba, lo que lo llevaron a cristalizar el Espacio Cultural Metropolitano, que se abriría algún tiempo después de su gestión como alcalde, y en cuya inauguración, se llevó las palmas del público asistente. Con Pepe Rábago vimos crecer la Avenida Valles, gracias a su gestión con la familia propietaria de los predios de aquella ciudad de la huasteca potosina y también con Rábago se amplió la Avenida Las Torres, cruzando incluso por una parte del cementerio de Tancol. Alguna vez le expresé una idea de compartir las necesidades de la gente a través de nuestro trabajo y Pepe nos llevó al sebo de su Cabildo, el que aprobó que dichas solicitudes se le hicieran llegar a cada una de las áreas competentes para su atención. Pepe Rábago era un político con toda la mano. Escuchaba al ciudadano y ofrecía las soluciones que estaban a su alcance, lo que muchos políticos de antes (y de ahora también) no se han atrevido a hacer. Un hombre de familia, cabal y de palabra como no quedan ya muchos en nuestro entorno. Aún conservo un reconocimiento que me brindó por trayectoria periodística y por supuesto la extraordinaria relación que hasta hace unos días prevaleció. Como diputado federal y diputado local, tuve la oportunidad de ver de cerca su trabajo legislativo en el área que dominaba, la administración y la fiscalización de recursos públicos, en múltiples entrevistas y paneles de discusión sobre diversos temas.A Pepe Rábago le enviaba mis colaboraciones por mensaje, las cuales leía sin duda y generalmente respondía: “Felicidades Mario, por compartir tus excelentes colaboraciones. Saludos” o sus mensajes que nunca faltaron en cumpleaños, Navidades y a final de cada año; que sin duda extrañaré. Desde aquí envío mis más sentidas condolencias a doña Ofelia, a sus hijos y nietos; y abrazo con afecto a su hijo Alejandro. Descanse en paz, José Francisco Rábago Castillo.
La histórica cesión del tramo carretero federal de la Tampico–Mante al municipio de Altamira marca un antes y un después en la planeación urbana y la seguridad vial de la ciudad. Este acto de coordinación institucional reconoce que Altamira ha crecido, se ha urbanizado y hoy demanda soluciones locales más ágiles y eficientes. Con esta decisión, el Ayuntamiento encabezado por el alcalde Armando Martínez Manríquez fortalece su capacidad para diseñar y ejecutar proyectos estratégicos que respondan directamente a las necesidades de quienes transitan diariamente por esta importante vía de comunicación. El arranque de 4.5 kilómetros de alumbrado público solar autónomo, con una inversión estatal superior a los 9 millones de pesos y la instalación de 264 luminarias de alta tecnología, refleja una apuesta clara por la seguridad, la sustentabilidad y el bienestar social. Además de mejorar la visibilidad y reducir riesgos, este proyecto sienta las bases para nuevas obras viales y consolida a Altamira como un polo estratégico de desarrollo y energía a nivel nacional, respaldado por los gobiernos federal y estatal. Son acciones que confirman que la transformación de Altamira avanza con rumbo firme y resultados tangibles para sus familias.
En un día que el propio alcalde de Ciudad Madero Erasmo González Robledo llamó de gran contraste emocional para él y su entorno familiar, el presidente municipal obtuvo su grado de Maestría en Administración Pública en la Ciudad de México, en el Instituto Nacional de Administración Pública (INAP), una muy reconocida institución. Al mismo tiempo Erasmo recibía la mala noticia del fallecimiento de un familiar; lo que le dio ese contraste el mismo día en la capital del país. Sin duda se trata de una buena noticia para Madero que su alcalde haya alcanzado esta preparación académica, que le permitirá ejercer mucho mejor su encargo público, en el cual tiene una muy clara visión del destino al que lleva a su municipio y así lo esperan los maderenses.