Expediente Confidencial | La marcha de Denise
El pasado martes 15 de noviembre, Televisa anunció que relevaría a Denise Maerker Salmón de la conducción de su noticiero estelar, 'En Punto', a partir del 9 de enero próximo, reemplazándola por Enrique Acevedo.
Quiero analizar este movimiento desde tres perspectivas.
UNO, EL CAMBIO EN SI: En estos casos, las empresas siempre buscan cubrir las apariencias dándole un nuevo cargo a la persona que cesan, los cuales son más honoríficos que reales y suelen ser un preámbulo para la salida definitiva del relevado.
Cuando ocurren estos casos, siempre es inevitable comparar lo que hizo, en un momento así, José Ramón Fernández.
No pensaron igual Jacobo Zabludovsky, Joaquín López Dóriga y ahora Maerker, quienes prefirieron seguir en Televisa tras su relevo de la silla estelar, aunque ello implicara irse a trabajar al archivo muerto, traicionándose a si mismos.
DOS, LA LLEGADA DE ACEVEDO: Algunos predicen que Enrique Acevedo será un rotundo fracaso en la conducción de 'En Punto', porque, en México, nadie lo conoce.
Y, además, esos 8 millones son supuestos, porque, en su propio boletín, Televisa reconoce que son producto de una extrapolación de los números de Ibope, que no mide a todo el territorio nacional, sino únicamente 28 ciudades.
Pero tampoco se puede descartar que, en efecto, Acevedo naufrague.
Para reemplazarlos, MVS trajo de Estados Unidos al veracruzano Raúl Peimbert.
A Peimbert casi nadie lo conocía en México y llegó en un contexto muy explosivo: los meses previos a la esperada elección presidencial de 2000.
Sin embargo, nada de eso le sirvió a Peimbert, quien tenía, incluso, mejor porte y voz que Acevedo.
El gran problema es que, en México, un nombre suele ser una marca. No es como en Estados Unidos, donde hoy el conductor de un programa se llama Jay Leno y mañana Jimmy Fallon y nada pasa, porque la gente se adhiere al concepto, no al rostro.
Por otro lado, la llegada de Acevedo en lugar de Maerker, como la de Genaro Lozano reemplazando a Paola Rojas, es clara señal de que Televisa espera que Morena gobierne México por muchos años y quiere llevar la fiesta en paz.
Así que no esperen al buen -o más bien al mal- Acevedo siendo imparcial. Llega con la camiseta ya puesta.
Es claro que Televisa reemplaza a dos conductoras, Maerker y Rojas, que nunca comulgaron con la 4T, para sustituirlas por dos conductores que son más cómodos para esta; al menos, para la futura presidenta, Claudia Shienbaum.
Esto fue bien detectado por varios tuiteros, quienes lamentaron que a Maerker y Rojas las vayan a reemplazar dos hombres. Y que el espacio que dejará Lozano, en ForoTV, se lo entreguen a otro varón más.
De las cuatro anteriormente mencionadas, ahora solamente quedará una, Dithurbide, quien ni siquiera es titular en solitario, pues comparte su noticiero con un hombre, Enrique Campos.
También coincido con la idea de varios cibernautas, en el sentido de que, al no existir mujeres en esos espacios, temas como la violencia de género y, en particular, los feminicidios, verán mermada su cobertura e importancia.
Tristemente, México jamás calcó el modelo estadounidense de noticieros, en el mejor momento de esto, pero si su misoginia: en la Unión Americana, actualmente, no hay un solo noticiero estelar, en las cadenas nacionales, conducido por una mujer en solitario.
Es decir, que cuando un hombre era el corrido, se paraban las prensas. Como ahora es una mujer, pues no pasa nada.
Veremos cuánto tiempo tarda en llegar otra mujer a un noticiero estelar en México. También el tiempo nos dirá si Acevedo dura más que Peimbert.
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