Expediente Confidencial / Narcoinfluencers
PERRITOS Y GATITOS... DEL CRIMEN
Estos sujetos populares en redes sociales no tienen ningún límite. Y entre sus métodos más viles está el crowdfunding.
Seguramente usted ha visto algún video donde un ‘influencer’ pide donativos dizque para un niño con cáncer, o que para un albergue de perritos o gatitos, o que para apoyar cualquier causa imaginable que suene noble.
Otro método similar es el de hacer rifas. Mismo camino: las personas depositan su dinero para participar en la rifa y, al final, fue un grupo criminal quien pagó el premio y no solamente recupera el monto de este, sino que sale con su dinero sucio ya sin mancha.
NARCO YOUTUBE
Una de las plataformas a las que más recurren los delincuentes para lavar dinero es YouTube. La razón es que resulta muy fácil hacerlo.
Las granjas de bots y clics contratadas por el crimen para inflar a dichos “creadores de contenido” no cesan su actividad al llegar a esos 1000 suscriptores. A más reproducciones y más suscriptores, mayor dinero lavado.
SPOTIFY CRIME
Otra gran fuente de lavado para el crimen es Spotify.
Al igual que en YouTube, se usan granjas de bots para inflar a los cantantes criminales y aumentar ficticiamente sus reproducciones. Los “fake streams” iniciales se pagan mediante criptomonedas.
Las regalías que le paga Spotify al cantante criminal ya son dinero limpio que devuelve a la organización delincuencial.
El punto donde la inversión empieza a retornar al grupo criminal es cuando su cantante aliado puede lavar 100 mil dólares o más. Eso permite absorber cualquier pérdida.
Y como un cantante “exitoso” necesita toda una estructura material y de recursos humanos, así como efectuar contratos para los servicios que requiere, ahí se lava más y más dinero.
Ganancias por todos lados, con la complicidad de Spotify.
¿Ahora entiende por qué hay narcocantantes que tienen millones de reproducciones y dicen ser muy populares, pero no podrían llenar el Auditorio Nacional como Luis Miguel?
TWITCH DELINCUENCIAL
Mucho más fácil y mucho menos visible es el lavado en Twitch, una plataforma donde hay millones de ‘streamers’ con canales.
Twitch no tiene la exposición mediática de YouTube o Spotify, así que aquí las turbiedades son más difíciles de hallar.
El esquema es el mismo de las otras plataformas: la organización criminal compra Bits con el dinero sucio. El Bit es la moneda interna de Twitch, que sirve para pagar cosas dentro de la plataforma, similar a Uber Cash y otras.
Esos Bits se usan para comprar ‘Cheermotes’, que básicamente son una forma de echarle porras al ‘streamer’ en cuestión y darle a ganar dinero.
Lo mismo que en Spotify o en YouTube, una vez que el ‘streamer’ criminal camina solo y tiene sus propias reproducciones orgánicas, los criminales no solamente recuperan su inversión, sino que ven aumentar sus ganancias cada vez más.
CONSECUENCIAS
En el marco de todos estos esquemas de lavado es que se han originado no solamente las sanciones del gobierno estadounidense a cantantes criminales e ‘influencers’, sino también los homicidios que se registran entre estos.
El ‘influencer’ o cantante que se mete a lavar dinero del crimen sabe a lo que le entra. Si las cuentas no le cuadran a la organización criminal, pues lo resuelven de la forma en que se resuelve todo en el mundo del hampa: asesinando.
Pese a los evidentes nexos que tienen varios de estos personajes de redes con el crimen, los medios mexicanos insisten en ‘romantizar’ sus asesinatos y darles seguimiento como si se tratara de víctimas realmente inocentes.
Comentarios: gerardofm2020@gmail.com















