La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros inauguraron el primer Polo de Desarrollo Económico para el Bienestar del país, ante empresarios y servidores públicos federales y estatales
¿Te quedas fuera de la conversación? Mandamos a tu correo el mejor resumen informativo.
La transformación avanza en Tlaxcala, y es así porque el trabajo de los gobiernos estatal y federal está alineado al mismo propósito: servir al pueblo. Ciertamente, habrá quienes les resulte imposible reconocerlo, pero los resultados son contundentes: la pobreza en el estado, como en el resto del país, se encuentra en el nivel más bajo de los pasados 40 años. Y esto se debe al modelo de desarrollo que ofrece la Cuarta Transformación, que se traduce en prosperidad compartida en beneficio, principalmente, de los sectores más vulnerables.
La consolidación de programas de bienestar universales, junto con el aumento real del salario mínimo, fueron factores determinantes para, durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, se lograr la histórica hazaña de sacar de la pobreza a 13.5 millones de personas en el país. Y ahora, en el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, la primera mujer presidenta de México, la construcción del segundo piso de la transformación representa la oportunidad de continuar avanzando por esa vía, que es la de la recuperación del acceso a los derechos del pueblo de México.
El impacto de esa labor de cambio se ha dejado sentir en estados como Tlaxcala, que ha sido congruente con el pensamiento humanista que está mejorando, en el día a día, la calidad de vida de las familias menos favorecidas. Prueba de estos son los resultados expuestos, recientemente, por la Secretaría de Bienestar en los Diálogos Circulares con medios de comunicación, los cuales muestran que, con base en información del INEGI, la gobernadora Lorena Cuéllar recibió un estado en el que 59% de la población vivía en situación de pobreza; sin embargo, para 2022, ese valor se redujo a 52%, y en 2024, bajó a 40%, ubicando a Tlaxcala como el segundo estado que, a nivel nacional, disminuyó más este indicador en apenas dos años.
La política de bienestar del gobierno estatal no se limitó a ampliar los programas sociales, sino que fortaleció la coordinación interinstitucional y llevó a cabo acciones y estrategias focalizadas en las regiones con mayores carencias, para complementar los esfuerzos federales en esta materia, atendiendo de manera gradual y significativa las carencias sociales en educación, salud, seguridad social, vivienda, servicios y alimentación.
Los programas a cargo de la Secretaría de Bienestar, la Secretaría de Salud, la Secretaría de Educación Pública, la Secretaría de Impulso Agropecuario y la Secretaría de Ordenamiento Territorial y Vivienda, entre otras, así como del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia, fueron determinantes para que, entre 2022 y 2024, más de 121 mil tlaxcaltecas superaran condiciones de pobreza. Y ahora, el objetivo para los siguientes dos años está definido: levantar bandera blanca en electrificación los 60 municipios, y mantener la atención a grupos vulnerables, como personas con discapacidad, adultos mayores, mujeres, juventudes e infancias.
Al igual que lo hace ahora la presidenta Claudia Sheinbaum, la gobernadora Lorena Cuéllar cumple el compromiso de construir el segundo piso de la Cuarta Transformación, asegurando derechos y bienestar a las y los ciudadanos. Los logros alcanzados, que se pueden verificar en los indicadores a cargo de organismos ajenos al gobierno, como el INEGI, permiten saber que se están haciendo bien las cosas, y que, aunque todavía falta mucho más que hacer, el rumbo del trabajo emprendido es el correcto: en equipo con el gobierno federal, y llegando a los lugares donde los apoyos verdaderamente se necesitan, para responder de frente a las necesidades de las y los tlaxcaltecas.