Alan Corona Castañón, estrella del toreo
El joven torero, originario de San Pablo Apetatitlán, se perfila como un ícono de la fiesta brava
Ruth Padilla / El Sol de Tlaxcala
Una nueva estrella del toreo nace y se trata de Alan Corona Castañón, que con cinco años brindando lo mejor de la fiesta brava, ya es un ídolo en este ambiente; tiene 25 años, es del municipio de San Pablo Apetatitlán y su sueño es ser un ícono en el toreo.
Tuvimos oportunidad de platicar con este gran rejoneador, que dejó ver que ser torero no es solamente adrenalina.
¿Cómo te consideras en el ruedo?
Una persona seria, concentrado en el momento que estoy viviendo y entregado.
¿Cómo te nace el gusto por la fiesta brava?
¿Dónde fue tu primera presentación?
Debuté como novillero el 9 de agosto de 2015 en Cuapiaxtla, con novillos de Atlanga.
¿Haces algún ritual antes de entrar al ruedo?
Creo que la superstición es algo que todos los toreros tenemos en común, en mi caso un día antes suelo ver videos de faenas y salir a caminar cerca de mi casa para meditar y tener un momento de soledad.
¿Merece la pena arriesgar la vida por una tarde de gloria?
Sí, por que no hay emoción que se compare con escuchar el aplauso y el cariño de la gente que asiste a la plaza, ver cara a cara al rey de la fiesta (el toro), es una sensación única e inigualable.
¿Qué piensa de los antitaurinos?
¿Qué hay que hacer cuando a uno lo agota un toro?
Estar muy al pendiente de la reacción del toro porque hay ocasiones que embiste después de ser desarmarnos y para nosotros nuestra defensa es la muleta o el capote.
Para ti, ¿Quiénes son los grandes del toreo?
Admiro a muchos toreros, pero para mí un grande siempre será Manuel Rodríguez Manolete.
¿Tres fechas señaladas en tu vida?
El día que me vestí por primera vez de luces, el día que debuté en la plaza de toros México, el día que corte un rabo a un gran novillo de Atlanga y me gustaría agregar una cuarta fecha, el día que me gradué de la universidad.
¿Tres faenas inolvidables?
¿Qué encuentras en el silencio y en la soledad?
A mí mismo como persona, son los momentos donde reflexiono y analizo cada una de mis tardes de las cuales observo los errores para trabajar más fuerte en ellos y así superarlos cada tarde.
¿Si no hubieras sido torero, qué habrías sido?
Un buen aficionado.
En tus ratos libres ¿qué te gusta hacer?
Me gusta pasar tiempo con mi familia y amigos, salir a jugar futbol, andar en bici, leer un poco, ver alguna buena película y cocinar.
¿Qué les dirías a los jóvenes que están iniciando en este ambiente de la fiesta brava?
Que nunca dejen de soñar, que luchen día con día porque cuando menos lo esperan llega la oportunidad y los tiene que agarrar preparados.
El toreo es mi vida, es un sentimiento que llevo dentro































