Análisislunes, 29 de junio de 2020
Contexto | Historias macabras del Covid-19
Historias macabras del Covid-19
Alexander Naime
Afuera ni el control de la pandemia paraba ni la economía se recuperaba.
Correo: contextotoluca@gmail.com

UNA. “Estoy en San Marcos Yachihuacaltepec, estoy con mi padre porque llevamos a mi hermanita de catorce añitos a la clínica del seguro porque tenía mucha gripa y ya ven con eso de la epidemia del virus ese pues todos en la casa estamos como espantados y pus ya no sabemos ni que pensar y todos pus estamos bien asustados pus ella está bien chiquita y nos dijeron que a los niños no les pasaba nada de nada pero la verdad ella se puso como a toser y toser y le salían un buen de mocos así que mejor pus la trajimos para que la curaran. Y pus usted ya sabe cómo son esas cosas de venir aquí a la clínica que pásele por acá y por allá y que si es o no de urgencias y total que se llevan a mi hermanita y que no podíamos pasar y que nos esperáramos…y ahí estaba con mi papá y mi mamá y todos angustiados hasta que sale una enfermera y nos dice que se puso muy mal y que le iban a poner oxígeno y la iban a cambiar de cama y que nos esperáramos…y ahí, estábamos esperando a que nos avisen y después como de dos horas que sale un médico y nos dice, su hijita no aguanto y acaba de fallecer…mi pa se puso como loco y le dijo que eso no era posible que no era justo que mi hermana solo tenía una gripa y el médico le decía que era covid y que ella no había aguantado…total que mi papa empieza a llorar y le dijo que le entregara el cuerpo y el doctor le dijo que no que se tenía que esperar porque la iban a quemar y que luego se las daban, total que mi papá desesperado que se encabrona y empuja al doctor ese y que se mete a la clínica a busca a mi hermanita y va a un lugar en donde había muchos muertos en bolsas y entonces que la empezó a buscar y en una bolsa azul la encontró y mi hermanita estaba respirando y mi pa la sacó de la bolsa y se la llevo son decirle nada a nadie…no había tiempo que perder pensé y que la lleva a un doctor particular y yo si le cuento que mi hermanita ya se está recuperando en la casa…mi pa y mi mama ya están contentos…pero papa de vez en vez se lleva la mano a la cabeza y se jala el pelo y dice hijos de la….”
DOS: En un pueblo de San Felipe del Progreso casi nadie creía lo del famoso virus, decían que eso era cosa del gobierno para asustar a la gente y que se murieran, cuentan que “ incluso algunos del gobierno trataron de llegar a echar líquidos en la calles que dizque para que se muriera el animal ese y pues la gente del pueblo no los dejo ah! que caray de que no pasan no pasan, decía el hombre que reflexionaba en voz alta, a lo mejor la gente tiene razón en desconfiar ya ve lo que hicieron hace años cuando nuestras mujeres iban a tener a sus hijos y cuando estaban con los doctores quien sabe que les hacían que luego ya no podían tener hijos y de eso el pueblo se acuerda. Y aunque nadie creía en el dichoso virus de todas maneras los del pueblo se cuidaban y nadie se quería contagiar…pero si, hubo un hombre, un albañil que empezó con dolor de cabeza y calentura pues hasta sudaba y se removía bien feo en la cama y como que no podía respirar se veía como que se ahogaba y le hervían hierbas para ayudarle a los pulmones pero como que se mejoraba un poquito pero le seguía la calentura y tosía bien fuerte…ya muy desesperados mis compadres, pues eran mis compadres, se fueron a traer un médico quien llegó bien tapado con tapabocas, una máscara, guantes y una bata delgadita que se puso antes de entrar…seguramente fue coronavirus, dijo, y se acercó al cuerpo que ya no se movía…le puso la mano en el cuello y volteo a ver a mis compadres y movió la cabeza en señal de que ya no se podía hacer nada…le dijo que les iba a dar un certificado para que fueran a sacar el acta…le iba a poner muerte por coronavirus…mi comadre le dijo, así como en tono suplicante…no doctorcito solo póngale otra cosa, si se entera en pueblo que fue por ese animal lo mismo y van a pensar que estamos contagiados y no nos van a dejar ir a las tiendas ni a los mercados y hasta nos pueden quemar la casa…por favor póngale otra cosa pero no que fue por ese animal…”