elsoldezamora
Tendenciaslunes, 4 de marzo de 2024

Linfedema, una secuela del cáncer de mama

El linfedema es un padecimiento crónico pero puede ser controlado con tratamiento

Aarón Romero / El Sol de Zamora

Las y los pacientes con cáncer de mama no sólo tienen que enfrentar deterioro fisiológico, cansancio, malestar general, dolor en la mama, pérdida de apetito y de peso, sino que también hay quienes adquieren linfedema.

Cada 6 de marzo se conmemora el Día Internacional del Linfedema, un padecimiento crónico, ocasionado en la mayoría de los casos debido al tratamiento quirúrgico del cáncer de mama.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el linfedema consiste en la acumulación anormal de líquido en los tejidos blandos, debido a una alteración de la capacidad de transporte del sistema linfático en el organismo.

Esta enfermedad crónica no afecta sólo a pacientes de cáncer de mama, pero sí se presenta en la mayoría de los casos, es por eso que se le considera como padecimiento colateral debido a la lucha contra el cáncer.

¿Cuáles son los síntomas del linfedema?

Un síntoma a simple vista es el incremento del tamaño de uno o ambos brazos, esto ocurre debido a que entre la piel y la capa que recubre los músculos se acumulan líquidos.

Igualmente los pacientes padecen baja flexibilidad en articulaciones, así como cambios en la sensibilidad y la temperatura de la zona afectada.

¿Cuál es el tratamiento para el linfedema?

La práctica de procedimientos combinados ha demostrado resultados positivos en la reducción del linfedema; el objetivo primario del tratamiento es eliminar el edema y, posteriormente, normalizar la función del sistema linfático.

En todos los anteriores métodos es obligatoria la intervención de médicos y su práctica deberá ser indicada por especialistas de la salud.

NOTAS RELACIONADAS

Más Noticias