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Méxicoviernes, 2 de febrero de 2018

Continúa tradición de vestir al Niño Dios

Comerciantes ofrecen decenas de atuendos para todos los bolsillos y gustos

La Prensa

Carpeta de Investigación

Por: Patricia Carrasco

ERROR VESTIR AL NIÑO DIOS DE ÁNGEL, SANTO O FUTBOLISTA

Solo basta con vestirlo de manera limpia y digna, no necesitan estrenar ropa cada año. Los comerciantes son los que difunden la idea de cambiarlo anualmente.

LABORAN ARTESANOS, COSTURERAS, CARPINTEROS E INDÍGENAS

Y por supuesto los artesanos que hacen los niños Dios en distintos tamaños y formas y colores.

Por ejemplo, la imagen en bulto del Niño Clásico es el número 25 y cuesta 240 pesos. El Niño de la Suerte del número 35 cuesta 280 pesos; la Divinita del número 25 cuesta 220. El más grande cuesta 450 pesos.

Por ejemplo para el Niño de la Salud se utiliza raso de seda, con tergal con hilo metálico importado. Muchos de los trajes son hechos a mano y se fabrican en México.

Sus diseños los compran personas que vienen de Puebla, Veracruz, Morelos, Guerrero y Querétaro, para revender. Mucha gente lleva la ropa y otras traen a sus hijos y ahí se los visten con la compra del vestido. Esa plaza trabaja de 8:00 de la mañana a 8:00 de la noche.

REPARA LOS NIÑOS DIOS...

Una reparación de un niño cuesta entre 80, 100 y 250 pesos, ello depende del tamaño y el deterioro.

FAMILIAS ENTERAS SE DEDICAN A CONSERVAR LA TRADICIÓN

En las vitrinas de su tienda se pueden observar al Niño vestido de San Judas Tadeo, el Sagrado Corazón, el de la salud, el doctor de los enfermos y el Niño de la Misericordia, por el Año de la Misericordia.

En esa empresa fabrican más de 300 mil vestidos para los niños, y trabajan todo el año para poder surtir sus pedidos.

Los precios están muy económicos, desde los 20 pesos a los 250, para todo tipo de bolsillo, desde los más económicos a los de lujo. Manejan más de 9 tamaños, del 10 al 45, pero tienen miniaturas, del 2 al 0.

“Hace poco me pidieron hacer “el niño del muro”, con sus ladrillos y su pala, no acepté hacerlo. ¿Qué es eso? Yo no juego con mi fe, yo hago la repita de cualquier santo que me pidan pero esas cosas no”, reconoció.

LA RELIGIOSIDAD

Además, la festividad del 2 de febrero tiene sus orígenes en la religiosidad judía, que obligaba a la mujer que daba a luz esperar 40 días, subrayó.

Como María y José eran judíos, tuvieron que cumplir con esta orden y de esta manera presentaron al niño Jesús al templo.

Especificó que en el caso de México, en la mayoría de las casas donde hay católicos, el Niño Dios se levanta y la gente suele llevarlo a bendecir, destacó el cura.

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