El Muro / Clase media cachanilla, abandonada
La clase media cachanilla la está pasando mal. Ha sido abandonada por el estado del bienestar; para colmo, está muy lejos del éxito de la meritocracia.
Lástima del talento desperdiciado, porque se trata de personas que le apostaron a la educación superior con la promesa de la movilidad social hacia arriba, que con sacrificios salieron adelante, pero se toparon con un techo y ya no pueden crecer.
Baja California es el cuarto estado con mayor cantidad de gente en clase media y donde menos pobres hay. Las prioridades del gobierno andan un poquito chuecas (“Cuantificando la clase media en México”, INEGI).
Por si lo anterior fuera poco, sufren la carga de la meritocracia, la filosofía de vida cuya narrativa es dominante, la cual pregona que todos pueden ser ricos emprendiendo, solo echándole ganas, esforzándose. Los meritocráticos hacen un lado el papel de la suerte, las relaciones privilegiadas, las capacidades heredadas.
Hay mucho por hacer. De momento no ocupamos más universidades, con las existentes es suficiente, solo deben adecuarse los contenidos educativos, a la realidad bajacaliforniana.
Será importante que el trabajo formativo sea enfocado en la persona, no en el grupo. Cada alumno es distinto. Por ende, el trato debe ser diferenciado, en especial empático.
Con los gobernantes, ya sean grillos o empresarios metidos a la política, el asunto es más complejo porque ese sector es 100 por ciento meritocrático. Creen que han obtenido sus puestos por inteligentes, no gracias a la suerte, las amistades o por andar de zalameros.


















