Se llamaba Melchor Díaz
La Espiga
Por méritos propios, llegó a convertirse en alcalde mayor de la actual ciudad de Culiacán, Sinaloa. Siempre al servicio del Virreinato de la Nueva España se desempeñó con valentía en todas las misiones que se le encomendaban.
El capitán Díaz avanza hacia el noroeste acompañado de 25 soldados y de un grupo de indígenas para la alimentación llevan un rebaño de ovejas.
Atravesar el enorme desierto del norte de Sonora era una aventura difícil si no se conocían los sitios para el abastecimiento de agua, no por nada a esta región se le conocía como “El camino del diablo”.
Al aproximarse a la zona de lavas hirvientes del volcán Cerro Prieto se hace el registro de un lugar infernal. La Laguna de los Volcanes muestra su hostilidad a los jinetes europeos.
















