Optan mexicalenses por comprar tortillas para “el día”
Han perdido el poder adquisitivo para comprar un kilogramo completo, refieren consumidores y comerciantes
Mariela Tapia / La Voz de la Frontera
En esta ciudad fronteriza, durante la primera quincena de marzo el Instituto Nacional de Estadística y Geografía documentó una inflación anual del 13.60 por ciento en el caso de la tortilla de maíz, lo cual los consumidores y comerciantes han resentido.
Mireya Calderón, encargada de la tortillería Michoacana, refirió que derivado del alza a diferentes insumos como el gas, la gasolina y hasta de las materias primas, en este comercio tuvieron que actualizar los precios.
Al inicio, dijo que los clientes se quejaron del alza, pero a la fecha, ya se han acostumbrado al precio, toda vez que en otras tortillerías se manejan precios similares.
COMPRAN UNOS CUANTOS PESOS
“La verdad es que todo está muy caro, todo está subiendo, la tortilla, la carne, la gasolina, el gas y ahí entre todos (en casa) nos cooperamos”.
De igual manera, Rubén Félix, quien es integrante de una familia de ocho personas, comentó que todo está más caro, sin embargo, al tener que alimentar a tantas bocas, requiere de al menos dos kilogramos diarios de tortillas de maíz.
Es decir, considerando que el kilogramo de tortillas tiene un costo de 25 pesos, en su hogar gastan 350 pesos para alimentarse por siete días.
En tanto, la señora Ramona sólo compró 10 pesos de tortilla al momento de la entrevista, lo cual dijo, lo acompañaría con frijoles de la olla, para que le rinda.
EL PROBLEMA NO ES SOLO LA TORTILLA
El problema que sufren los consumidores no solo viene del precio de la tortilla, sino en general de todos los productos, a lo cual las autoridades no han sabido cómo contener la inflación, así lo consideró el economista Enrique Rovirosa.
Puntualizó que el Banco de México tiene la misión fundamental de controlar la inflación, no obstante el organismo no reaccionó a tiempo para poder contenerla, lo cual generó que persistan precios muy altos para los consumidores.
A los propietarios de las tortillerías no les quedó de otra más que actualizar sus precios a la alza, afirmó, puesto que en general tuvieron que asumir el incremento de las diferentes materias primas.






























