En medio del odio me pareció que había dentro de mí un amor invencible. En medio de las lágrimas me pareció que había dentro de mí una sonrisa invencible. En medio del caos me pareció que había dentro de mí una calma invencible. Me di cuenta a pesar de todo que en medio del invierno había dentro de mí un verano invencible. Y eso me hace feliz. Porque no importa lo duro que el mundo empuje en mi contra, dentro de mí hay algo empujando de vuelta. Albert Camus.
Observa y analiza cómo nuestra formación gira en torno a la funcionalidad de las relaciones interpersonales o en función de un desempeño más productivo en lo académico o laboral, es un desgaste permanente con relación a los demás, pero el mundo comienza con la persona y la calidad de relacionarse gira en torno a la calidad del ser, no podremos construir matrimonios felices con seres que a nivel personal no lo son, no podremos tejer una sociedad más alegre y amable con personas que no lo son. Como pensaba San Agustín en sus soliloquios que la verdad y la luz está dentro de nosotros mismos o como dijo nuestro Maestro y Señor Jesucristo que no es lo de fuera lo que mancha, sino lo que brota de nuestro interior.
Quiero definir tres principios básicos del crecimiento personal, el primero es el AUTOCONCEPTO, es saber, cómo nos percibimos y cómo reaccionamos ante estímulos, es decir, puedo percibirme como un ser positivo o negativo, pasivo o activo, pacifico o bélico. Este principio gira en torno al conocimiento de sí mismo, a saber qué pienso de mí o saber qué tanto me conozco. Por otro lado el principio de AUTOESTIMA es sentirse bien consigo mismo, es gustarse a sí mismo y este segundo principio va más con relación a la aceptación de virtudes o defectos, fortalezas o debilidades. Hay veces que tenemos un concepto equivocado y relacionamos la autoestima con sentirse superior a los demás o creemos que ésta depende solo y exclusivamente de la belleza o de las pertenencias materiales, pero de ser así la autoestima será frágil porque la belleza y objetos materiales son relativos, tener una sana y verdadera autoestima es confiar y creer en aquellas cualidades que no pueden cambiar, en aquello que nos vuelve invencibles ante la adversidad las lágrimas o la oscuridad. Otro principio básico del ser es la ASERTIVIDAD que se manifiesta en una persona que sabe establecer límites para sí mismo y para los demás, alguien que sabe decir no, alguien que sabe lo que quiere, alguien que busca la verdad y no le gusta la mentira, una persona asertiva sabe detectar sus emociones primarias como la alegría o tristeza, el miedo o la ira, es alguien que establece relaciones transparentes mostrando el aspecto fuerte y frágil de la persona misma.
La frase del filósofo Sócrates: “Conócete a ti mismo”, puede significar conoce tus debilidades, tu fragilidad, tus miedos y limitaciones, pero también tus capacidades, tus cualidades, tu fortaleza, tu potencial, tu alegría y nobleza, pues todo esto forma parte de nosotros de nuestra condición humana. Somos hijos de luz no de sombras, por eso ser invencible es creer en uno mismo, es no dejarse vencer por la adversidad, es construir una sociedad más fraterna libre de prejuicios y culpas, es amar con todo nuestro ser y sobre todo es creer en un Dios que nos mira como a sus hijos, un Dios que cuando herido y lastimado vamos él nos lleva entre sus manos. Tú decides ser feliz.