La dieta de Pancho Villa: Un repaso por la malteada de fresa, el chileajo y la barbacoa
Su niñez, en la Revolución y en sus últimos años, contados a través de la comida
Perla Rodríguez / El Sol de Durango
Y es que además de sus gustos, todo dependía de los insumos que se tuvieran a la mano, en medio de un escenario de carencias, o bien, ante las complicaciones que fue la Revolución.
“…la gente de Canutillo nos habla de platillos que a él le encantaban, y que son platillos que se siguen comiendo en Canutillo”, que es donde Pancho Villa vivió sus últimos años.
Para conocer cómo era el denominado Chileajo, el Restaurante Yerbanís de Aline Silerio Díaz y Edgar Omar González Huerta, ubicado en la ciudad de Durango, se encargó de recrearlo.
Así, Edgar González contó que para poder aterrizar este platillo se dieron a la tarea de investigar, y si bien el Chileajo no es propiamente de Durango, muchos de sus elementos sí se encuentran en la gastronomía duranguense.
“La diferencia con el asado rojo que pudiera parecer, es que éste lleva papas. Es otro saborsito que se le da”.
Lo que comía en su infancia Pancho Villa
Esto ingería en la Revolución
La guerra implicaba carencias y adaptaciones, ya que el suministro de comida dependía tanto de los recursos disponibles como de las circunstancias del conflicto.
Hacienda de Canutillo, sus últimos sabores y años de vida
Durante esos tres años en los que disfrutó de la vida familiar, el líder revolucionario se mostró como un hombre sencillo, que no aspiraba a los lujos ni a las distinciones, ni siquiera en su vestimenta.
No era raro, ya que Villa visitó en múltiples ocasiones los Estados Unidos a lo largo de su vida, tanto en los tiempos de la Revolución como después de su retiro.
Por otro lado, fue precisamente en esta época y en su hogar que se volvió uno de sus favoritos el chileajo, un guiso tradicional que le encantaba.
También disfrutaba de otros platillos tradicionales. El estofado de res, la barbacoa de res y de borrego eran algunos de sus platillos preferidos, y en la hacienda Canutillo, se producían estos alimentos de manera abundante.
Pancho Villa, el temido general revolucionario, también era un hombre de gustos sencillos y tradicionales, un hombre que encontraba placer en la comida casera de su tierra natal.



























