diariodequeretaro
Análisisdomingo, 26 de marzo de 2023

Aquí Querétaro | Rod Stewart

Síguenos en:whatsappgoogle

Era abril de 1989 y no precisamente los mejores días de la semana para organizar un concierto: domingo y lunes. Pero aquellos dos conciertos no tenían posibilidades de no llenar las localidades que se abrirían a la venta y generaron un entusiasmo manifiesto.

Roderick David Stewart se presentaba en vivo y en directo por primera vez en México en una gira de tan solo tres plazas: Monterrey, Guadalajara y Querétaro. El 9 y el 10 de abril se anunciaron como fechas de las dos oportunidades que se tendría para ver al británico en el estadio Corregidora, que por entonces tenía apenas tres años de existencia.

La cercanía con la capital del país y el hecho de que por primera vez nos visitara el famoso rockero provocó que la mítica capital queretana se viera invadida por miles de fans, de muy diversos extractos sociales, que con boleto o sin él intentaron ver a su ídolo musical.

Los boletos de entrada costaban entre veinticinco mil y ochenta mil de aquellos viejos pesos de entonces, pero eso no fue obstáculo para que se agotaran a tan solo cuarenta y ocho horas de haber salido a la venta.

Y hasta aquí llegó Rod Stewart, a quien le sirvieron de teloneros “Neón”, en su primer concierto, y “Bon y los enemigos del silencio” en el segundo, y quien enfundado en un llamativo saco amarillo hizo honor a la publicidad previa al evento: “el concierto que hará historia”.

Y efectivamente la hizo, no solo musicalmente, sino también por los desmanes provocados por la buena cantidad de gente que, intentando a toda costa gozar del espectáculo, hirió a un policía y pretendió dar el acostumbrado “portazo”.

En el estadio se habían apostado 45 bomberos (no existían entonces las hoy tan famosas compañías de seguridad, ni los celulares para que se distrajeran), y buena cantidad de paramédicos venidos de Celaya, San Miguel de Allende, San Juan del Río y hasta el Distrito Federal.

Aquella ocasión se tuvo que hacer uso de gases lacrimógenos para convencer a la multitud de las afueras que era imposible acceder a los adentros, fueron detenidas treinta y seis personas y atendidas por los paramédicos cerca de cien, afortunadamente con heridas que no fueron de gran consideración.

Tengo la impresión de que ni el popular cantante y compositor, ni los que vivimos aquel concierto que “hizo historia” (y también histeria) somos los mismos.

Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de quien las emite y no de esta casa editorial. Aquí se respeta la libertad de expresión

ÚLTIMAS COLUMNAS

Más Noticias

IMG-20260416-WA0186
CULTURA

Querétaro vuelve a Los Pinos

Más de 80 creadores llevarán una muestra del arte y la cultura local a la antigua residencia oficial de los presidentes, que ahora es un complejo cultural abierto a la población